El Cabanyal, parada gastronómica obligada en Valencia

En estos últimos años El Cabanyal de Valencia se ha convertido en el epicentro cultural y, aunque suene frívolo, en el barrio más cosmopolita de la ciudad (NOTA: los vecinos han luchado mucho para impedir la exclusión y marginación que han sufrido durante tantos años con la amenaza de la demolición de más de 1000 casas de la zona, entre otras cosas). En el siglo XIX se estableció como un municipio independiente conocido como El Poble Nou del Mar (Pueblo Nuevo de Mar) y años después su Ayuntamiento se incorporó a la ciudad de Valencia. Un pueblo de pescadores – conocido como el barrio marinero – que hoy es parada obligada si vas de visita a Valencia. A parte de la oferta cultural y de ocio, la gastronomía es uno de los principales atractivos de El Cabanyal. Cocina mediterránea, arroces, buen tapeo, materia prima de calidad, productos frescos… es lo que encontrarás en esta selección que incluye algunos de los bares y restaurantes imprescindibles de este maravilloso barrio.

 

Taska La Reina (Calle de la Reina 173 – El Cabanyal): su fachada de mosaico llama la atención, y mucho, pero su oferta culinaria más. Sin maquillajes ni pretensiones, su carta es honesta y sencilla. Todo lo que aquí se come proviene del mar: desde fritura de pescado, erizos de mar, ostras, clótxinas… Materia prima de calidad e ingredientes frescos, ese es el secreto. Recomiendan: el pulpo cocinado a la brasa, seco o guisado. Todo esto en un ambiente – su decoración está inspirada en las tascas marineras de toda la vida – que te transportará a orillas del Mediterráneo.

 

Casa Guillermo (Carrer del Progrés 15 – El Cabanyal): un clásico de El Cabanyal. Llevan desde 1957 abiertos y siempre ha sido reconocido por sus anchoas, su especialidad. ¿Por qué tanto éxito? El secreto está en que las anchoas provienen directamente del Cantábrico y, lo más importante, nada más llegar a la taberna las desalan y las limpian allí mismo y de forma totalmente natural, tras haber sido seleccionadas por tamaño y salazonadas para su última curación por sus proveedores. A las anchoas se suma una oferta de tapeo de lo más variada: conservas, ibéricos, moluscos, tomate, quesos, tostas, clóchinas, croquetas… ¡y mucho más!  

 

Fumiferro (Calle de Vicente Ballester 38 – El Cabanyal): con un menú de mediodía por 11,90 euros, aquí disfrutarás sobre todo de carnes asadas, ahumados, arroces y cocina de mercado en general. Todos y cada uno de los platos tienen un toque personal, el sello de la casa, alejándose así del tradicionalismo pero apostando siempre por el producto de calidad. Recomiendan: la brocheta picante de pollo ahumado y jalapeños, la pluma ibérica adobada en mojo y brasa, la sepia a la brasa con emulsión de Mary o el pollo cajún.  

 

Bar La Aduana (Plaza de la Aduana s/n – El Cabanyal): con una terraza con vistas al puerto, aquí degustarás tapas y raciones riquísimas. Los must de La Aduana son: la sepia a la plancha en su tinta, los buñuelos de bacalao, las patatas al cabrales con crujiente de jamón, las ortiguillas de mar y los arroces. Y para madirar los platos nada mejor que la cerveza Turia. Un servicio estupendo, una ubicación inmejorable y una carta exquisita de cocina mediterránea convierten este bar en un imprescindible del barrio.  

 

Casa Montaña (Calle de José Benlliure 69 – El Cabanyal): tras una fachada modernista encontramos una de las tabernas con más solera de Valencia, fundada en 1836. Y mantiene intacta su esencia. Siempre ha sido un punto de encuentro de políticos, intelectuales y artistas. El éxito de Casa Montaña radica – además de por su amplia y variada selección de vinos – en una carta de tapas donde el protagonista es el producto: patatas bravas de secano, montaditos de brandada de bacalao, anchoas de campaña, clóchinas, ibéricos, quesos, berberechos delicatessen… y un sinfín de propuestas para compartir.  

 

La Otra Parte Taberna Experimental (Calle Eugenia Viñes 113 – El Cabanyal): en la Playa de las Arenas se encuentra esta taberna con una terracita rodeada de palmeras de lo más apetecible. “Experimental” es su apellido y es que organizan conciertos de flamenco y reggae en directo. También son muy de experimentar con las recetas que ofrecen como el pulpo con vainitas y salsa de pimentón o las alcachofas a la barbacoa con chiles. ¡Mmmmmm!

 

Casa Carmela (Calle Isabel de Villena 155 – ): el origen de Casa Carmela es de lo más curioso. Allá por 1920 lo que hoy es este restaurante comenzó siendo una barraca que servía de cambiador a los bañistas ocasionales de la Malvarrosa. Con el tiempo, además de dar cobijo a los bañistas, comenzaron a servir comidas; y fue en los setenta cuando se especializaron en arroces, concretamente en paellas cocinadas con el fuego de la leña que hoy han convertido en un emblema gastronómico de Valencia. “De fina capa, con el punto justo de socarrat y el sabor ahumado del fuego, nuestra paella se cocina con ingredientes frescos y de calidad.”

 

Las mejores croquetas de Madrid!

Dicen que la insigne croqueta, tan asentada en la cultura patria, tiene su origen en Francia. Y aunque es uno de los orgullos gastronómicos españoles, tiene buen asentamiento en Holanda (kroket), en Alemania y Bélgica (con base de patata) o incluso en Japón, donde sus korokke, emparentado con las hispanas croquetas, llevan más de un siglo pegando fuerte.

Hoy queremos hablar de las croquetas madrileñas, uno de los entrantes imprescindibles en cualquier reunión de amigos, familiares o taperío circunstancial. Hemos querido reunir a los bares y restaurantes con mejores croquetas… ¿están las tuyas en la lista?

 

Casa Julio (Madera 37, 915 22 72 74): de jamón, de queso gorgonzola y espinacas, de puerros con setas, de queso azúl… Un montón de variedades estupendas en un bar que se llena hasta la bandera y que es bastante pequeño. Ambiente de tasca malasañera de toda la vida que, sin duda, merece la pena visitar. Pero mejor entre semana.

 


Bar Casa Paco (Altamirano 38,915 43 28 21): su expositor, plagado de tortillas y croquetas de ibéricos, queso, pollo, etc… hacen las delicias de sus parroquianos y visitantes, que son  muchos, atraídos por la merecida fama tortillo-croquetil de este clásico local de Argüelles. Un must, queridos.

 


Jurucha (Ayala 19, 915 75 00 98): productos frescos, buena materia prima, nada de congelados y respeto a la temporada. Son las claves de que los pinchos de este local con solera se llene y tenga tantos parroquianos. Son muy conocidos sus huevos con langostinos y los tacos de bonito, pero también las croquetas, de jamón o huevo, van que vuelan.

 


Casa Manolo (Jovellanos 7, 915 21 45 16): sus croquetas de jamón, especialidad de la casa, así como sus churros de desayuno atraen cada día a diputados, políticos y funcionarios del cercano Congreso de los Diputados. Tampoco es raro ver a actores, al tener tan cerca el Teatro de la Zarzuela. Una casa de comidas de siempre, con muchísima personalidad y sesenta años a sus espaldas.

 


La Gastro de Chema (Barco 7, 913 64 22 63): este establecimiento de vocación croquetera ha cautivado corazones gracias a su compromiso con nuestra querida fritura. Chema Soler, el joven cocinero valenciano artífice del proyecto, cuenta con propuestas tan sugerentes como las de sobrasada y chocolate, pizza de tomate y anchoa, pato con foie u otras más tradicionales e igualmente apetecibles.

 


Casa Labra (Tetuán 12, 915 31 00 81): este emblemático local, abarrotado de extranjeros, madrileños y devoradores varios, es famoso por sus pavías de bacalao y por sus exquisitas croquetas del mismo pescado. Y la verdad es que están buenísimas. Tienen un restaurante con carta y ambiente un poco más actuales que el bar, que tiene el mismo ambiente que cuando iba Pablo Iglesias.

 


 


Restaurante Viavélez (Restaurante Viavélez): Paco Ron busca la sabrosura, como él mismo la llama, en cada uno de sus platos con una cocina sencilla, que busca explotar al máximo los sabores de cada ingrediente. Por eso están tan buenas sus croquetas de gambas al ajillo y de jamón, con un exterior crujiente y un interior muy cremoso.

 


El Quinto Vino (Hernani 48, 915 53 66 00): el simpático (y sevillano) Luis Roldán regenta desde 1995 una taberna muy conocida donde su amiga Esperanza hace unas exquisitas croquetas a las que ha dado su nombre y que son muy conocidas. Ella las hace en casa y vende diariamente unas doscientas unidades de tan exquisito manjar. Tampoco deberías renunciar al resto de sabrosos platos ni al ambiente de camaradería que reina.

 


Santerra (General Pardiñas 56, 91 401 35 80):  croquetas difícilmente mejorables: crujientes por fuera, cremosísimas por dentro y con un intenso sabor a jamón, la hicieron merecedora del galardón “Mejor croqueta de jamón ibérico del mundo 2018″. Pero.. no sólo están riquísimas sus croquetas..no dejes de probar los torreznos , el rabo de toro o los callos.

 

 

Excelentes croquetas se ocultan en otros sitios de Madrid. Echa un ojo a nuestro listado de restaurantes de Madrid y de bares y cervecerías de Madrid y encuentra la croqueta perfecta.

8 ensaladillas que no debes perderte en Valencia

Volvemos a repetir: Valencia no sólo es tierra de paella y arroces. Que también. Aquí se encuentran los mejores cocineros que con su creatividad y arte en los fogones sumado a la calidad de los productos de “la terra” da como resultado platos espectaculares. Tanto en aquellos bares “de toda la vida”, conocidos por sus deliciosos almuerzos, como nuevos restaurantes que apuestan por el tapeo informal o aquellos otros donde la cocina corre a cargo de prestigiosos chefs, la ensaladilla rusa es una de las opciones más demandadas. Uno de esos platos sencillos “a la vista” pero que como la tortilla de patatas, si se hace bien, puede llegar a ser una auténtica delicatessen. No pierdas de vista estos 8 sitios donde preparan las mejores ensaladillas de Valencia y sobre todo ¡pruébalos!

 

Saiti (Carrer Reina Doña Germana 4 – Gran Vía): Vicente Patiño es el responsable de la cocina de este restaurante ubicado en pleno centro de Valencia. La ensaladilla rusa “Qué ensaladilla” es uno de los platos fuertes de Patiño y cuenta con un gran número de fieles. ¿Su secreto? El corte de los ingredientes, en trozos muy pequeños, la calidad de los mismos (patata kennebec o mona lisa), la maceración de las verduras y el atún durante 24 horas y ese sabor intenso del aceite de oliva virgen extra. Sobran las palabras.

 

Kaymus (Avinguda del Mestre Rodrigo 44 – Sant Pau): desde que abrió el restaurante en 2008, el chef Nacho Romero ha cosechado buenísimas críticas y unos cuantos galardones (Premio de Gastronomía de la Cartelera de Levante 2012, nominación a la estrella de la Guía Michelín y Dos Soles de la Guía Repsol en 2015). Para muchos su ensaladilla rusa – “Ensaladilla Kaymus” – es una de las mejores de Valencia. Ésta destaca por la calidad de la materia prima pero también por la base de salpicón que corona el plato. Deliciosa.

 

La Tasqueta Mercat (Calle Maestro Aguilar 2 – Russafa): el barrio de Russafa alberga algunos de los mejores restaurantes de la ciudad, como por ejemplo La Tasqueta del Mercat. Aquí disfrutarás de una verdadera experiencia gastronómica a través de la mejor cocina de mercado. No te dejará indiferente su famosa “Ensaladilla Guitxan”, con cebollino por encima, pimientos asados y acompañada de saladitos.

 

El Almacén NCR (Calle Sueca 41 – Russafa): también en Russafa se encuentra este coqueto local con patio interior donde degustar originales tapas y platillos deliciosos. La ensaladilla “La Rusa” es un must de su carta: con mousse de encurtidos por encima y aceitunas deshidratadas. ¿Estamos ante la mejor ensaladilla de Valencia?

 

Central Bar by Ricard Camarena (Plaza del Mercado 6, Mercado Central – Sant Francesc): Ricard Camarena lo hace todo bien, imaginaos la ensaladilla rusa. Siéntate en la barra de su puesto del Mercado Central de Valencia – el único bar del emblemático mercado – y déjate llevar por cualquiera de sus propuestas. No olvides pedir la “ensaladilla Ricard Camarena”.

 

El Gran Azul (Avinguda d’Aragó 10 – Mestalla): especializados en arroces, carnes y pescados a la brasa, este restaurante propone una cocina basada en los mejores y más frescos productos del mercado. Esta calidad y buen hacer queda reflejado en uno de los platos más top de su carta, la ensaladilla rusa: con ventresca de bonito y verduritas.

 

Bar Ricardo (Calle Dr.Zamenhoff 16 – La Petxina): además de las bravas (“las más sabrosas de Valencia”), la ensaladilla rusa que preparan en este bar de tapas y restaurante está de 10. La mayonesa, suave y ligera, es el punto fuerte. Tampoco te pierdas la ensaladilla de marisco.

 

Ginebre (Calle de Eolo 7 – Mestalla): probablemente sea una de las grandes desconocidas pero la ensaladilla rusa de Ginebre debería figurar en las listas de las mejores de Valencia. Así que, sin lugar a dudas, la incluimos en esta selección. Las lascas de ventresca de atún y la mahonesa en espuma con lima, la convierten en un plato exquisito.

Las mejores tartas de Madrid

Nos alegran la vida y en sus pisos (desde dos hasta los que uno quiera, si se tratan del tipo layer cake) encontramos un montón de sabores deliciosos. Y es que las tartas siempre nos alegran. De cualquier sabor imaginable, en cumpleaños, en bodas, en onomásticas, en una cafetería, en la tranquilidad de tu hogar… siempre hay un momento perfecto para disfrutarlas. Te chivamos algunos sitios donde disfrutar de sus bondades en casa o en una confortable mesita en alguna cafetería.

 

Carmencita Bar (Calle San Vicente Ferrer 51, 915 23 80 73): además de las hamburguesas y su brunch, si algo triunfa aquí son sus tartas caseras. La de chocolate no tiene desperdicio. Cremosa, con un sabor intenso, con frosting de crema de queso, chocolate y topping de chocolate blanco. Una buena opción para tomarla de postre o para merendar, y económica. Cada porción de tarta cuesta 3,5 euros.

 


Celicioso (Calle Hortaleza 3, 915 31 88 87): si eres celíaco, este es tu templo. Aquí podrás tomar chocolate sin remordimientos. Si quieres derretirte con este placer adulto, solo tienes que degustar sus cupcakes de chocolate con mantequilla de cacahuete, las cookies de chocolate o el brownie de chocolate blanco. Los veganos también pueden disfrutar de lo lindo aquí y es que ofrecen una tarta de triple chocolate apta para gente que no animales, huevos o lácteos que está celiciosísima.

 


Sana Locura Gluten Free Bakery (Calle General Oraá 49 – Castellana): hemos hablado de la mejor tarta de chocolate del mundo y se nos ha hecho la boca agua, pero nos hemos quedado con ganas de más opciones libres de gluten. Pues bien en esta panadería y pastelería especializada en productos para intolerantes al gluten, y en un 95% hechos sin lactosa, ofrecen tartas de todo tipo (zanahoria, red velvet, de Santiago…), repostería como las palmeras y otros hojaldres, pastas de té, panes (beauty bred, chapatas, de semillas y hogazas) y opciones saladas como empanadas, ensaladas o pizzas artesanales. Todo 100% gluten free. Vamos que si tu plan es preparar un deliciosa comida celíaca, pásate por aquí y sorprenderás.

 


Mamá Framboise (Calle Fernando VI 23, 913 91 43 64): si te gusta la pastelería francesa y no estás dispuesto a hipotecar tu casa para darte un buen capricho te encantará este precioso local. Puedes comprar tartas grandes desde 16,30 (de sabores tan ricos como chocolate y frambuesa, brownie, etc) o comerte in situ la versión mini, en tartaleta. ¡Y no olvidarse de su carrot cake! Eso sí, se llena tanto que lo que se estila es compartir mesa. Así que nada de confidencias escandalosas… Y si no te pilla cerca, tienen otros locales en Madrid.

 


Delic (Costanilla de San Andrés 14, 913 64 54 50): los golosos aquí pueden volverse locos con la cantidad de tartas, tartitas y tartaletas que tienen, con variedades tan ricas como chocolate y crema de avellana, amapola, calabacín… Eso sí, se llena mucho porque es superpopular.

 


Cármine Pastelería (Santa Engracia 37, 914 46 00 71): tiene fama de ser uno de los mejores salones de té con especialidades argentinas de Madrid. Y sus tartas le van a la zaga. Hay un montón de tipos; nos encanta la que lleva su nombre (vainilla, dulce de leche y nueces) y la argentina, con dulce de leche, melocotón, chocolate y fruta… También para llevar, claro.

 


La Mejor Tarta de Chocolate del Mundo (Calle Alcalá 89, 915 77 50 08): su nombre ya lo dice todo. Aquí ofrecen una de las mejores tartas de chocolate, si no es del mundo, de Madrid. La elaboran sin harinas ni fermentos, por ello es apta para celíacos, y con chocolate de Valrhona. Orecen dos versiones: una con un 70% o con un 53% de cacao.


Living in London (Santa Engracia 4, 913 19 79 58): imposible no incluir en la selección sus deliciosas tartas caseras, como la de chocolate o manzana, que se pueden degustar en el coquetísimo tea room o bien adquirir para saborearlas en casa. Míticas.

 

Y es que el dulce nos tienta. Por eso, si esta humilde selección no ha saciado tus instintos más dulcívoros, échale un ojo a nuestra lista de los mejores dulces y tartas de Madrid.

Comer bueno, bonito y barato en Barcelona

Sabemos perfectamente que tras las fiestas navideñas el bolsillo se queda tiritando y es el momento de sacar la imaginación a paseo para no dejar de hacer planes pero que nos cuesten la mitad de la mitad de lo que nos costaban. Algunos optarán por quedarse en casa, otros por invitar a sus amigos a ésta y unos últimos que creerán fervientemente – como hacemos nosotros – que hay restaurantes y bares en Barcelona muy asequibles y muy disfrutones que reúnen las 4b’s: Bueno, Bonito, Barato, Barcelona.

 

Mamacafé (Calle del Doctor Dou 10 – Plaza Catalunya)
En pleno barrio de El Raval, este restaurante de barrio pretende adaptarse a la diversidad que por allí transita con una oferta culinaria de platos 100% caseros. Además, funciona como centro cultural, porque los muros del lugar han sido cedidos a artistas emergentes para que puedan presentar sus obras lo que hace que arte y comida se junten en un solo espacio. Su menú del día es imbatible y tienen platos estrella como los raviolis crujientes rellenos de brie y cebolla confitada o el arroz negro con chipirones que son imperdibles además de una amplia oferta apta para los vegetarianos y todo siempre hecho con el cariño de mamá y productos de altura. Tienen tanto un menú de mediodía como uno de noche y otro de fin de semana.

 

Milo Grill (Carrer de Balmes 127 – Diagonal)
Si queréis estar en un sitio cool y que vuestra economía no sufra, ¡no os preocupéis! Os damos la alternativa perfecta. En este restaurante de 500m2 hay tres espacios claramente divididos donde catar su cocina de corte mediterráneo-argetina y uno de ellos es el gastrobar donde podréis sentaros a tomar cualquier cóctel maridándolo con una selección de tapas de autor. Pero es que además es una alternativa buenísima para empezar el día ya que aquí sirven unos desayunos perfectos acompañados por la prensa de la jornada y su menú del día es perfecto para salir del paso.

 

Pikio Taco (Carrer de Còrsega 376 – Verdaguer)
Esta pequeña taquería de Gracia se revela ante el concepto del fast food y demuestra que lo que comemos con las manos, rápido y barato también puede ser sano y estar muy rico. Lo mejor de México, con ingredientes frescos y de temporada, se podrá disfrutar allí mismo o pedir para llevar acompañado de sus correspondientes margaritas, por supuesto. Para empezar, podréis optar por su rico guacamole o la cazuela de queso fundido xochimilco para luego daros un festín taquero por todo lo alto: de cochinita, de carnitas, de nopalitos o nuestro favorito, el de pato al pastor, pueden ser unas buenas opciones igual que las quekas – también llamadas quesadillas. Ah, y si no sois de margarita, optad por una Michelada… ¡padrísimo!

 

Chen Ji (Carrer d’Alí Bei 65 – Arc de Triomf)
En Barcelona hay ya unos cuantos restaurantes chinos auténticos cuyo público general suelen ser los mismos mandarines o cantoneses que viven en la ciudad y que buscan reencontrarse con los sabores de su casa. Aquí no hay glamour, las mesas son grandes, los camareros prácticamente no entienden ni el catalán ni el español, las infinitas cartas tienen platos que nunca hemos oído mencionar pero… ¡qué cosa más rica! Aprovechad y pedid cosas que en otro chino no solemos ver: los dumplings a la plancha son raciones enormes y están buenísimos, la sopa de tallarines hechos a mano, el tofu, la berenjena con carne o la pasta de arroz. Los precios son súper comedidos y las raciones muy grandes, ideal para ir un buen grupo de amigos y compartirlo todo. El viaje a China por un rato no podría salir más barato.

 

Tucco Real Food (Carrer Consolat 23 – Barceloneta)
Este modesto restaurante del Barrio Gótico es especialista en pasta fresca y en cocina 100% handmade a precios súper populares. Las cantidades son abundantes, tienen un menú a 7,50€ y podréis encontrar recetas italianas pero también deliciosas empanadas de corte argentino ideales para completar la ingesta. Su sistema es un poco peculiar ya que al llegar – y hacer la cola, porque la gente aquí se amontona – eliges lo que vas a comer, pagas y ya pasas a la mesa, lo disfrutas y sales por una puerta opuesta a por la que entraste. Singular, ¿verdad? Pues funciona y su pasta rellena es una auténtica delicia, preguntad por la receta del día.

 

Colmado Gracia (Travessera de Gràcia, 193 – Joanic)
Bajo la premisa “Casero y Cercano” este bar de tapas y platillos de Gràcia pretende recuperar la esencia de las vermuterías siendo un lugar entrañable en el que reunirte con los amigos y comer cocina de mamá. La cocina está a la vista en un ambiente cuidado hasta el último detalle y de ella salen todo ese picoteo para compartir o el menú del día que entre semana a la hora de comer puede ser una decisión muy acertada a la par que económica. Con el vermú ya empezarás con unas olivas cortesía de la casa pero os animamos a que vayáis un poco más lejos y probéis tapitas como sus alfajores de remolacha, la escalivada con queso de cabra, el tomate relleno de queso, miel y albahaca o el riquísimo pulpo a la brasa. El servicio es más majo que las pesetas y os sentiréis como en casa sin rascar demasiado el bolsillo. ¿Qué más se puede pedir?

 

La Bombeta (Plaça de la Maquinista 3 – Barceloneta)
Aquí se viene a probar sus tapas en un ambiente antiguo de bar de barrio de toda la vida, cero lujos, estáis avisados. Lo primero que veréis al entrar es una frase que deja bien claras las intenciones de sus dueños: “No hablamos inglés pero hacemos unas bombas cojonudas”. Por lo que ya sabéis que tendréis que probar sí o sí, ¿no? Las bombas son casi adictivas, igual que las rabas, bien fritas, con buen aceite y ese punto dulce del calamar que lo convierte en la ración perfecta.
Sin duda es uno de los clásicos en la Barceloneta y os servirá para hacer el apaño y solucionar una comida informal por pocos eurillos.

 

La paradeta (Carrer de Riego 27 – Mercat Nou / Y otras localizaciones)
Comer pescado y marisco cuando el bolsillo está tiritando también es posible y nos lo demuestran en La Paradeta, unos restaurantes que se han hecho tan famosos en Barcelona que ya cuentan con siete establecimientos repartidos por toda la Ciudad Condal. Su fórmula es, sin duda, única: el comensal elige su marisco/pescado en la parada – como una pescadería -, selecciona cómo quiere que sea cocinado y al rato lo recoge y se lo lleva a la mesa porque como buen self-service aquí no hay camareros. Es sin duda una apuesta segura para grupos de amigos entre los que compartir unos mejillones, unas navajas, gambas, sepia a la plancha…etc

 

Koska Taverna (Carrer d’En Blai – Poble Sec)
Con alma de casa de pintxos vasca, esta taberna regentada por un vitoriano ofrece buenas tapas y buenos tragos a precios de lo más asumibles. El vermut lo podréis acompañar por deliciosas carrilleras de ternera guisadas al vino, buenísimos chipirones en su tinta, chorizo a la sidra o colosales pinchos de tortilla de patata con chorizo que son casi insignia de la casa.
Eso sí, el sitio es diminuto y se llena con mucha facilidad así que id pronto para no quedaros con las ganas, lo pasaréis bien seguro y vuestra economía casi ni lo notará.

 

¿Qué te han parecido nuestras sugerencias? Sin duda alguna en Barcelona hay mucho más donde comer bien a buen precio como los Sitios donde Comer Ramen que no suelen exceder los 15-20€ de ticket medio, los locales de tapas más famosos o también la oferta de bocadillos de autor pero siempre riquísimos puede ser una opción perfecta para hacer frente a la cuesta de enero.

Dónde comprar el Roscón de Reyes de Valencia

 

En la Comunidad Valenciana podría existir perfectamente una ruta para probar los mejores roscones, con las torrijas ya se hace lo propio. Apuntado queda este humilde y dulce deseo en nuestra carta a los Reyes Magos. Mientras os proponemos nuestra ruta particular por aquellas pastelerías de la ciudad que debes conocer antes de comenzar la búsqueda (y la aventura) del mejor roscón.

https://11870.com/pro/nou-dorita

Nou Dorita  (Calle Turia, 31 – Ángle Guimerá)
Una auténtica referencia nacional en cuanto a dulces se refiere. Llevan desde 1973 amasando roscones de reyes, emplean las mejores harinas y aplican fermentaciones lenta eso hace que consigan masas esponjosas e insuperables. Imperdible.

 

La Rosa de Jericó (Calle Hernán Cortés, 14 – El Pla del Remei)
Aquí son especialistas en todo tipo de bollería y esto se nota cuando llega el 5 de enero y tienen que realizar sus Roscones de Reyes. Desde 1983 llevan elaborando todo tipo de dulcerías con una sola premisa: calidad-calidad y calidad y es por eso por lo que su brioche resulta tierno y jugoso, esponjoso y lo terminan con azúcar glaçè y frutas escarchadas de altura.

 

https://11870.com/pro/dulces-perez

 

Dúces Pérez (Carrer de MIcer Mascó, 30 – Facultats) 

Pastelería tradicional de valencia en la que elaboran sus dúlces de manera totalmente artesanal, sin relleno a la “antigua usanza” o rellenos de crema, trufa, cabello de ángel y nata. ¿Con cuál te quedas?

 

Ferri Santamaría (Calle Músico José Torregrosa, 3 – Villafranqueza)
Este horno tradicional ubicado en el barrio alicantino de Villafranqueza está gestionado desde el año 1924 por la familia Ferri Santamaría y llevan ganando premios por sus roscones tanto simples como rellenos desde hace ya muchos años. Si los queréis aderezados, podréis hacerlo de nata, crema de turrón, trufa, cabello de ángel y crema pastelera y también mixtos, ¡imaginación al poder!

 

https://11870.com/pro/pasteleria-montesol

Pastelería Montesol (Calle Escultor José Capuz 16, Valencia)
Es uno de los clásicos navideños valencianos por excelencia.Los ponen con abundante azúcar por encima, naranja confitada y frutas escarchadas. ¡Para chuparse los dedos!

 

Monpla (Carrer de Pizarro, 32 – El Pla del Remei)
Esta pastelería de solera en Valencia también se especializa en roscones durante la temporada. Cuidan sus masas hasta la extenuación y los elaboran con ingredientes de primera. Una dirección muy a tener en cuenta pero esperamos que los hayáis encargado, ¡se agotan!

 

Pastelería Amada (Calle Aureliano Ibarra, 12 – Valencia)
En Amada encontraréis roscones para merendar en familia o desayunar el día de abrir los regalos. Con sus frutas confitadas, sin almendra y con abundante azúcar por encima y un ligero regusto a mantequilla lo hacen adictivo.

 

Ya veis que para gustos los colores y que cada maestro pastelero hace sus propios roscones, ahora sólo os toca elegir cuál es vuestro favorito.

 

¡Feliz Navidad!

Los mejores cáterings para Navidad

Enfrentarse a los menús navideños es una prueba de fuego, al nivel de mantener una conversación con tu cuñado sin perder los nervios o que tu abuela no vuelva a regalarte calcetines. Si has decidido no abrir ese melón este año y encargar la comida fuera, toma buena nota de este listado, en el que encontrarás propuestas exóticas, tradicionales o veganas, todas hechas a tu medida.

Privat Events (C/ Marina, 124 – El Fort Pienc – Tel. 93 165 41 43)
En Privat Events ofrecen menús navideños personalizados, completamente caseros y perfectos para esos casos en los que prefieres contar que en realidad llevas dos días deslomándote a los fogones, preparando pularda, pavo o cabrito con sus correspondientes rellenos y acompañamientos. Uno de sus platos fuertes es la pastelería, así que si quieres pasar de ese turrón que después languidece tres meses en la nevera pídeles un postre a tu medida.

 

Les tres a la cuina (C/ Sant Lluis, 35 – Vila de Gràcia – Tel: 93 105 49 47)
Cualquier persona que viva o trabaje cerca de la Plaza de la Virreina debería conocer este take away, en el que preparan deliciosos menús para llevar, con fruta y verdura estacionales, divertidos y llenos de sabor. Sus currys, sus arroces y sus cremas y sopas harán felices por igual a omnívoros y vegetarianos en estas fechas señaladas.

 

Ambrosía Concept Catering (C/ Cristóbal de Moura 31-33 Local 2 – Poblenou – Tel. 93 106 62 49)
Utilizando como base la cocina mediterránea, pero sin temer hacer guiños a otras, lo que caracteriza a Ambrosía Concept Catering es la total personalización de sus propuestas. Con ingredientes de primerísima calidad y una trabajadísima presentación en todos los los platos, tapas y bocaditos, dejarás a la familia con la boca abierta (literalmente). También ofrecen servicio de bodega para una experiencia completa.

 

 

La Viandateca (C/ Milà i Fontanals, 28 – Vila de Gràcia – Tel. 93 476 20 60)
Los entrantes son uno de los puntos fuertes de los menús navideños: tanto, que en algunas casas ya no se ponen segundos porque nadie llegaba a catarlos. En La Viandateca encontrarás propuestas perfectas para el picoteo, como quiches de setas con aceite de trufa, croquetas caseras de jamón coca de manzana con queso azúl y cebolla crujiente o el original bizcocho de regaliz con semiesfera de micuit y mango. Si no renunciáis al segundo plato ni de broma, también preparan escudella catalana, pollo de payés con frutos secos o canelones como los de casa, pero sin mover un dedo.

 

Ya veis que por nosotros no tenéis excusa para ser los mejores anfitriones de estas Navidades..

¡Feliz Navidad de parte de todo el equipo de 11870.com!

Disfruta de la Navidad sin pisar la cocina

¿Te imaginas una Navidad sin tener que cocinar para toda tu familia y amigos? Relájate y deja la cocina en buenas manos. Sí, sí, has leído bien, disfrutar de las fiestas sin pisar la cocina es posible. Elige bien al chef y deslumbra a tus invitados. Te desvelamos dónde dar con las mejores propuestas gastronómicas para estas Navidades de algunos restaurantes y servicios de catering de Madrid. No hay mayor placer que cocinen por ti, ¿no crees?

 

Déjalo en sus manos

Catering Triciclo (Calle Santa María 28 – Barrio de las Letras ): la calidad y frescura de los productos, esas recetas de siempre, las de “casa”, y la fusión de sabores de otras partes del mundo, definen la cocina de Triciclo, que podrás llevártela a casa por Navidad gracias a su servicio de catering. Proponen ofertas hechas a medidas según tus necesidades; una buena opción son los menús de comidas o cenas, donde su esencia permanece con platos de temporada elaborados con el mismo cariño y por los mismos cocineros que en el restaurante. “Nos gusta que cada uno de nuestros eventos sean lo que el anfitrión quiera que sea”.

 

Catering Goizeko (Calle del Comandante Zorita 37 – Cuatro Caminos): cualquier reunión familiar o evento que quieras hacer, el catering de Goizeko te lo organiza, y es que disponen de toda la infraestructura necesaria para llevar a cabo cualquier tipo de celebración. Si piensas organizar en tu casa las comidas o las cenas de Navidad, con las propuestas de catering de Goizeko, tus invitados quedarán encantados. La cocina tradicional fusionada con toques de innovación, la calidad de la materia prima… es garantía de éxito si eliges Goizeko.

 

Cristina Oria Alta Cocina a domicilio (Calle Eraso 31 – Guindalera): sí, “alta cocina a domicilio”. Así es el catering de Cristina Oria, sofisticado y delicioso. Ofrecen varias opciones: una de ellas es el “menú cocktail”, lo llevan todo servido con un menaje de porcelana que al día siguiente recogen sin coste adicional. Otra opción puede ser la de pedir por platos – no el menú completo – combinándolos como quieras y listos para servir. Para ponerle la guinda al pastel, han diseñado una Carta especial para Navidad y Fin de Año 2019-2020, con múltiples propuestas para elegir, entre aperitivos, primeros platos, segundos, guarniciones y postres

 

Siéntate y disfruta

Sandó (Calle Isabel la Católica 2 – Sol): quieren que los comensales sean felices con sus propuestas de cocina española de vanguardia. Con esta premisa, han elaborado tres menús de Navidad – desde 69€ – en los que han incorporado algunos de los platos estrella de la carta . Disponen de salones acondicionados para eventos: el Cubo de Cristal y el Salón Tragaluz.

 

La Dominga (Calle del Espíritu Santo 15 – Malasaña): en este bar-restaurante de Malasaña disfrutarás de cocina vasco-mediterránea, una fusión de la que surge una amplia oferta de pinchos y una carta con platos exquisitos. En Navidad, nos deleitan con un menú especial (36,5 euros) que incluye un coctel de bienvenida,  tres principales (a elegir uno), postre una bebida de bienvenida y 1 botella de vino. Entre los platos encontramos algunos que figuran en su carta como las croquetas o el vacío de ternera asada, chimichurri casero y patatas fritas..

 

Taberna el Economato Echegaray (Calle Echegaray 16 – Las Letras): ha llegado para formar parte de las mejores rutas de tapeo y taberneo de Madrid, su salón es perfecto para disfrutar de las comidas o cenas navideñas y disponen de menús para todos los gustos y bolsillos. (desde 30€)

 

Serafina cocina (Calle Espoz y mina 4 – Sol):  Serafina cocina es un espacio multifuncional situado en pleno centro de Madrid, cuenta con muchos espacios amplios en los que disfrutar de su deliciosa carta o de los menús especiales de navidad . Disponen de cuatro tipos de menús,en los que incluyen algunos de sus platos estrella como las deliciosas croquetas de cecina o la ensaladilla cremosa de bonito con huevas de salmón y piparra.

 

Siéntate y disfruta de las fiestas.

Atrévete con la carne madurada

Es fácil perderse en el universo de las carnes maduradas, una tendencia que apuesta por añejar ciertas piezas –durante un periodo de tiempo que puede ir de 21 días hasta años, en casos extremos– controlando al milímetro tanto la temperatura como la humedad del ambiente. Con esto se logra una carne más sabrosa al evaporarse parte de su humedad, y también más tierna al desintegrarse algunos de los tejidos que forman los músculos. Si todo esto te suena a chino pero te genera curiosidad, date una vuelta por los restaurantes que te recomendamos a continuación: te esperan momentos de pura lujuria cárnica.

 


Alba Granados (Carrer Enric Granados, 34 – Eixample)
En Alba Granados trabajan con un único tipo de carne: la de raza frisona. Se trata de reses de seis años de edad, alimentadas con pasto y con una maduración en cámaras –donde controlan la temperatura y la humedad– entre 21 y 25 días. Con esta pieza, de sabor acentuado y textura tierna, preparan en horno de leña Josper un chuletón de más de 400 g de los que invitan al mordisco primitivo: no acompañarlo con patatas panadera y pimientos del Padrón debería ser tipificado como delito. En versión más delicada, el solomillo con parmentier de patata y mantequilla de trufa negra.

 


Casa Paloma (Calle Casanova, 209 – Hospital Clínic)
He aquí otro lugar perfecto para sacar a pasear al carnívoro que algunos llevamos dentro. Su carta incluye diferentes tipos de carne nacional e internacional: desde una frisona de dos años con maduración corta –entre 21 y 60 días– hasta un rotundo buey con la friolera de 270 días en cámara, del que preparan el tuétano asado con salsa chimichurri. Los fans de la carne y el pescado crudo también están de enhorabuena: preparan -y de escándalo- ocho tipos de tartar, entre ellos uno de solomillo con ostras que hay que probar sí o sí.

 


Jaime Beriestain (Carrer de Pau Claris, 167 – Eixample)
Aunque el multiespacio de Jaime Beriestain –que además de restaurante es una tienda de objetos de diseño, un quiosco y una floristería– no está especializado en carne, tiene un par de platos en su carta dignos de aparecer en esta selección. Se trata de su hamburguesa de carne madurada durante 60 días, con panceta ahumada, cebolla confitada, ketchup casero, queso y mayonesa japonesa, en pan de cerveza negra y acompañada de patatas fritas. Si crees que esto puede dejarte con hambre –o quieres compartir–, opta por el chuletón de las misma pieza: ½ kilo de chicha con guarnición de patata ratte y chalota al horno.

 


Can Xurrades (Carrer de Casanova, 212 – Hospital Clínic)
Además de ser precursor en la tendencia de las carnes maduradas, Can Xurrades es el único restaurante de Cataluña que sirve carne de Bos Taurus Ibericus. Se trata de un buey endémico de la cordillera ibérica, criado entre 8 y 12 años -llegan a pesar más de 1,5 toneladas– en los pastos de León, donde se alimenta de gran cantidad de bellotas, que aporta a la carne una sabrosa grasa infiltrada. Tienen chuletón de buey Premium, de 12 años y con maduración de 60 días, chuletón o solomillo de 8 años con maduración de 40 días o steak tartar, hamburguesa, rabo de buey y carpaccios para todos los gustos.

 


Bardeni (Carrer Valencia, 454 – Sagrada Familia)
Dani Lechuga tiene el honor de haber sido el primer cocinero en España en hacerse con una cámara dry ager, una especie de nevera con superpoderes que controla la humedad y la temperatura, con lo que se minimiza la producción de bacterias. Allí reposa –prefiere este concepto a “madurar”, ya que lo hace entre 30 y 60 días, dependiendo de la pieza– lomos personalmente seleccionados de vaca charolais, que sirve no en chuletones pantagruélicos, sino en raciones pequeñas, “casi como si fuera una ventresca de atún: limpias y muy zen”, como las define con el toque de socarronería que le caracteriza.

 


Solomillo (Carrer Mallorca, 251 – Eixample)
La única pieza que sirven en Solomillo es exactamente la que da nombre al restaurante, así que nadie podrá acusarles nunca de generar falsas expectativas. Lo que sorprende es la cantidad de posibilidades que ofrece un local centrado en un solo producto. Cuatro razas diferentes -salers, Black Angus, frisona y rubia gallega–, cada una con el punto de maduración adecuado para potenciar su sabor. ¿Algo más? Pues sí: la posibilidad de pedir una ración al peso y una cantidad de salsas, ensaladas, patatas y otros acompañamientos que aseguran combinaciones novedosas para una buena temporada.

 


Santa Burg (Vallespir, 51 – Sants, València, 273 – Eixample)
Una hamburguesa bien elaborada y con una materia prima de calidad puede ser tan satisfactoria como el más fino (y caro) de los cortes. En Santa Burg lo saben, y por eso para sus hamburguesas de vacuno apuestan siempre por la carne del distribuidor Sergi Soler Capella, casi un miembro más del equipo de su chef Alain Guiard. De esta sinergia surgen bocadillos como el Santa Jeanluxe –con escalopa de foie y manzana caramelizada–, el Santa Royal (acompañado de bacon, cebolla confitada, lechuga y tomate y salsa de mayonesa y mostaza) o el Santa Chilli, con queso cheddar y salsa picante, todos con 150 g de hamburguesa.

 


Lomo Alto (Carrer d’Aragó, 281 – Eixample)
Más que tener la carne como protagonista, Lomo Alto se presenta directamente como un restaurante dentro de una carnicería. Allí Carles Tejedor y su equipo venden y cocinan piezas de bovinos viejos –vaca y buey– de raza ibérica, con una maduración media de entre 60 y 120 días, aunque maduran en sus propias neveras reses enteras durante mucho más tiempo. Cuentan con dos de los mejores proveedores de carne nacionales: El capricho y Lyo. Como opción más rápida y económica, Lomo Bajo, en la planta inferior, ofrece bocadillos imbatibles y un tartar roll de lujo.

 

Las mejores patatas bravas de Madrid

Hoy queremos hablaros de un clásico del recetario madrileño: las patatas bravas. Su origen no está muy claro pero lo que sí está claro es que es un imprescindible del tapeo en Madrid. Eso sí, en lo que a la salsa brava se refiere, hay diferencias. En el Mediterráneo se prepara a base de alioli, aceite y pimentón ligeramente picante. En Madrid, en cambio, hay dos versiones; por un lado la que se elabora con una base de harina y pimentón picante (dicen que es la auténtica) y, por otro lado, la que tiene como base un sofrito de tomate con pimentón o guindilla. Después está el tema de las patatas. Cómo se cortan, su grosor, cómo se cocinan – si se fríen o se cuecen – e incluso si se sirven con piel o sin ella. Un tema, sí señor. También están las que se ciñen a la receta clásica o las que por el contrario se desmarcan de ésta y proponen una opción más innovadora.

 

Docamar (Calle de Alcalá 337 – Ventas): más de cincuenta años son los que lleva este bar y cervecería del barrio de las Ventas – a la altura de Quintana – ofreciendo las que para muchos son “las mejores patatas bravas de Madrid”. El secreto, además de su salsa con base de pimentón y ligeramente picante, está en las patatas: cocinadas con cariño, nada aceitosas, tiernas por dentro y crujientes por fuera. Si quieres añadir más salsa tienen botellas en la barra para que dispongas de la cantidad que quieras. Sin duda, un imprescindible en cualquier ruta de bravas.

 

Las Bravas (Calle de Álvarez Gato 3 – Barrio de las Letras): “la exclusiva, artesana y genuina salsa elaborada únicamente con ingredientes naturales de primera calidad”. Como no podía ser de otra manera, se refieren a la salsa brava, que lleva desde 1950 cosechando éxitos. De hecho van más allá y aseguran que su receta es “imitada en toda España”, aunque se niegan a desvelar sus ingredientes. También aciertan con las patatas: blanditas por dentro y crujientes por fuera. A diferencia de las del Docamar, de tamaño son bastante grandes. Tienen otros dos locales también en el centro de Madrid.

 

Bar Alonso (Calle Gabriel Lobo 18 – El Viso): otro clásico de Madrid. Un bar de tapas de toda la vida (con más de 50 años a sus espaldas), en el que destacan los callos a la madrileña y ¡las bravas! Su barra es considerada una de las mejores de la ciudad y en ella podrás deleitarte con sus patatas bravas acompañadas de unas cañas muy bien tiradas. De hecho, cuentan con una larga cola de feligreses y es que las patatas están en su punto y la salsa no tiene desperdicio.

 

Media Ración by Cuenllas (Calle de la Beneficencia 15, Hotel & Spa Urso – Chueca): novísimo espacio gastronómico ubicado en el Hotel & Spa Urso. Aquí degustarás recetas madrileñas sin artificios, en platos de media ración, donde el producto de temporada es el protagonista. Su máxima es traer al presente platos tradicionales, reinterpretándolos y dándoles su sello personal. Una de esas recetas son sus patatas bravas – muy parecidas a las de La Emulada – que probablemente ya se consideren un imprescindible en las listas de “las mejores bravas de Madrid”.

 

Estado Puro (Plaza Cánovas del Castillo 4 – Barrio de las Letras): de un conocido chef pasamos a otro, Paco Roncero. Aquí las tapas también son las protagonistas; pero de entre todas ellas destacan las patatas bravas. ¿El secreto? Tampoco fríen la patata, la cuecen, y se sirve con piel, con la salsa brava dentro y, como en VI Cool, cubiertas con alioli.

 

Askuabarra (Calle Arlabán 7 – Barrio de las Letras): “lo importante es el producto”. Esta es su filosofía. Y siendo fieles a sus raíces mediterráneas (la casa madre, Askua, está en Valencia) sus patatas bravas #AskuaBravas se preparan siguiendo la receta típica de allí: con alioli casero y aceite de pimentón picante. ¡Mmmmmm!

 

VI Cool Madrid (Calle de las Huertas 12 – Barrio de las Letras): « “V” es la 1ª sílaba de vino y aquí lo servimos en un ambiente contemporáneo, acompañado por comida sencilla y sin complicaciones, pero de intenso sabor. así definen la esencia de esta gastrotaberna. Aquí las protagonistas son las tapas, entre las que destacan las bravas. El chef les da su toque personal y en lugar de freírlas, las hornean; rellenas de una suave salsa brava en el interior y cubiertas en la parte superior de alioli… ¡y voilà! El resultado es “demasié”.

 

Si te has quedado con ganas de más, explora nuestro listado de Barras para comer en Madrid y Las mejores tapas y raciones de Madrid. Seguro que encuentras muchos más sitios donde disfrutar de una buena ración de bravas.