La niña de mis ojos

Su propósito es divertir al comensal con una cocina de mercado de platos a compartir basada en productos excelentes y técnicas elaboradas, siempre respetando los sabores clásicos. Aquí puedes comer en la barra, show cooking incluido, en la sala a pie de calle o en el comedor de la primera planta, tú eliges.

Vuelve Carolina

Un espacio singular, contemporáneo, moderno y versátil en el que Quique Dacosta y Manuela Romeralo han dado rienda suelta a su imaginación. ¡Y de qué manera! En Vuelve Carolina la” tapa” es el ente unificador de todo, pero no cualquier tapa, una tapa de calidad con mucho toque.

Pepa Tomate Parlament

Cocina catalana tradicional con una vuelta, basada en productos de temporada y hecha con el mismo mimo con el que la prepararía tu abuela -si tuviera un restaurante, claro-:  Tapas y platos que parecen mucho más sencillos de los que son en realidad -ay, esas bravas, y los morritos de cerdo- y un menú del día que hace que merezca la pena acercarse aunque estés en la otra punta de la ciudad.

Sucar

Aquí apuestan por la calidad y la tradición, con platos de la cocina de antes, como el arroz de faba pelà de la Marina, la titaina, sang en ceba, puchero valenciano, fesols y naps, conejo con tomate… ¡y muchos más! Todo esto en un local ambientado en los cenadores de las casas de campo.

Bouet

Proponen una cocina con influencias asiáticas y americanas (recomiendan el curry rojo), que definen como “sana, viajera, exótica, sabrosa, con buena ética y producto”. A su propuesta gastronómica se suma una carta de cócteles para disfrutar en su barra de mármol.

Aticcook

Situado en el ático de la tienda de decoración Pepe Cabrera en Dènia, a este restaurante de corte vanguardista firmado por Bruno Ruiz sólo se puede acudir previa reserva y a disfrutar de un menú degustación cerrado.
Aquí tan solo hay espacio para 18 comensales que verán cómo el propio chef elabora algunos de los platos enfrente de ellos para disfrutar de una experiencia única .