Preparen los baberos: es tiempo de calçots

Una de las fechas marcada en rojo en el calendario de la gastronomía catalana es la del comienzo de la temporada de calçots. Desde ahora y hasta finales de abril aproximadamente (hay quien la alarga hasta junio) restaurantes, casas rurales y masías catalanas se llenarán de grupos de comensales dispuestos a atarse el babero y ponerse hasta arriba de calçots mojados en salsa de romesco. Si no sabes muy bien en dónde realizar tu reserva, aquí tienes algunas sugerencias:

En Barcelona


Balmes/Roselló (c/Bales 129, 934 51 54 00): restaurante perteneciente al Grupo Maur, que está equipado con un horno de leña en el que cocinan, entre otras cosas, calçots. En la temporada de degustación de estas verduras ponen a disposición de los clientes un menú especial de 25 euros que incluye los calçots, parrillada de carne y postre.

Can Travi Nou (Carrer de Jorge Manrique 8, 934 28 03 01): impresionante masía reformada del siglo XVII situada en el parque de la Vall d’Hebrón. Su carta está protagonizada por especialidades de la cocina catalana y, por supuesto, por calçots cuando están de temporada. Merece la pena visitarlo tanto por las instalaciones como por la calidad de sus platos.

El Caliu de l’Eixample (c/Valencia 329, 934 76 50 63): empezaron a ofrecer calçotadas en 2009 y desde entonces no ha parado. Su menú incluye calçots sin límites y ronda los 26 euros y el comensal se asegura salir de allí con el apetito más que satisfecho.

En Cataluña

Can Amat Paradís (Sant Esteve Sesrovires): en esta masía del sigo XIX ubicada dentro de un parque natural no sólo se puede disfrutar de un buen día en el campo sino que también se puede volver a casa con estómago contento después de una buena calçotada, como es tradición en temporada.

La Masía Can Portell (Molins de Rei): a pocos kilómetros de la ciudad podemos encontrar este restaurante de cocina tradicional catalana que tiene menús dedicados a los calçots con diferentes precios, dirigidos a distintas capacidades estomacales.

Cal Cassoles (Finca el Maset s/n, 08796, Pacs del Penedès): situado al lado de una hípica y en frente del conocido Centro de Visitas de las Bodegas Torres, se encuentra este restaurante de cocina tradicional catalana en cuya carta no pueden faltar, por supuesto, los calçots. Un lugar privilegiado en el que estimular el paladar.

Casa Fèlix (Ctra Tarragona Km 17 Valls): situado a 20 minutos de la ciudad de Tarragona y en medio de un paisaje típicamente mediterráneo, este restaurante tiene fama de ser el más famoso de la región para degustar los calçots. Los que no se encuentren con fuerzas para volver a su casa después de la comilona, pueden quedarse a descansar ya que también tiene parte de hotel.

Mas Folch (Ctra Reus-Constantí Km. 5 Tarragona): conocido por su calidad, en este restaurante tarraconense también tienen un menú especial dirigido a los entusiastas de “la típica calçotada”. Eso sí, recomiendan reservar con antelación debido al alto número de reservas.

Cal Ganxo (Iglesia 13, Valls): decoración y ambiente tradicional para disfrutar de una de los platos clásicos de la gastronomía catalana. Su menú empieza con los calçots cocidos con sarmientos acompañados por la salsa típica, sigue con una parrillada de cordero, longaniza, butifarra y judías y termina con una crema catalana y naranja. Casi nada.

Imagen de portada de Cyteck.

De calçotada por Madrid

Es la cebolla que más pasiones levanta. Sus tiernos tallos, a la brasa, son resultado de un cultivo amoroso a base de taparlos con tierra. Muy característicos de la zona occidental de Cataluña, en Madrid hay algunos sitios donde, afortunadamente, se pueden degustar. aquí van algunas sugerencias…

En Madrid: calçot capitolino

Paradis Madrid (Marqués de Cubas 14, 914 29 73 03): este conocido restaurante ofrece algunas de las mejores especialidades mediterráneas. Tienen un impresionante menú de calçots con todo tipo de carnes y embutidos.


Casa Jorge (Cartagena 104, 914 16 92 44): sus deliciosos calçots y su salsa romesco son, quizá, unos de los más conocidos de la capital. También tienen, en temporada, caracoles y una buena selección de arroces. Muy recomendable.


Restaurante Pedralbes (Basílica 15-17, 915 55 30 27): otro clásico de la cocina catalana de la capital muy frecuentado por ejecutivos y empresarios por su ubicación. Además de los calçots destacan platos como el arroz con gamba roja de Palamós o las butifarras.


La Cuina (Alcalá 493, 917 43 40 93): un lugar perfecto donde marcarse una buena calçotada con butifarras y otras especialidades. Como no está en el centro puede ser una buena opción si los otros catalanes están llenos. Tienen caracoles a la llauna.


Can Punyetes (San Agustín 9, 914 29 94 83): esta taberna, con varias sucursales en Cataluña, tiene la popular cebolla ya en carta. También tiene una buena selección de carnes a la brasa para regocijo de los amantes de la chicha.


En las afueras: calçots más allá de la M30

El Pract&Co (Plaza de la Fuente s/n, Alcobendas): en plena Moraleja destaca este exquisito local donde hay calçots y otras especialidades mediterráneas elaboradas por el chef madrileño Víctor Enrich. Llama la atención su barra de ostras a precios razonables.


Restaurante Calsot (Avenida de la Paloma 36, Hoyo de Manzanares): otro fantástico lugar para disfrutar de una rica y completa calçotada mientras que los niños disfrutan del jardín. Ideal para los días de solete que ya empiezan.

Para hogareños: calçotadas en casa

Resulta que Mumumío, la tienda online especializada en productos frescos traídos directamente del productor, ha pensado en los cocinillas. Por eso venden kits para montarte tu propia calçotada en casa que incluyen los calçots (con D.O de Valls), la salsa típica artesana y los baberos. Hay packs para cuatro o cinco personas y otra opción para ocho o diez comensales. ¡Pintaza!

Los mejores Roscones de Reyes de la ciudad

El Día de Reyes no solo es dulce por la habitual apertura de regalos sino que también es el día del roscón, un postre circular generalmente decorado con almendras o fruta escarchada que en su interior esconde una sorpresa en forma de “haba” o figurita. En muchos lugares es tradición que al que le toque el pedazo que contiene la sorpresa sea el encargado de pagar la rosca (o tortell en Cataluña) mientras que en otros sitios se considera simplemente un símbolo de buena suerte. Sea como sea el roscón es uno de los dulces más famosos de nuestra gastronomía tradicional y por ello hemos recorrido la ciudad buscando los mejores sitios para comprarlo si no te animas a hacerlo casero ¡Que aproveche!

Escribà (La Rambla 83, 933 01 60 27): la clásica pastelería barcelonesa tiene varios tipos de roscones en diferentes tamaños, todos ellos deliciosos. Una de las pastelerías más famosas de la ciudad en cuanto a este tipo de dulce.

Turris (Carrer d’Aribau 158, 932 17 96 06): famosas por su pan artesanal y por su repostería, en cualquiera de las cuatro las tiendas que la cadena tiene en la ciudad también se puede comprar Roscón de Reyes.

Brunells (Princesa 22, 933 19 68 25): los amantes de la tradición encontrarán su roscón deseado en esta pastelería que lleva más de 150 años horneando sus manjares. Ingredientes naturales, sorpresa y frutas escarchadas, como mandan los cánones.

Hoffman (Flassaders 44, 932 95 65 09): dos tipos de roscones (uno de ellos de larga fermentación), ambos muy buenos como suele ser habitual en la cocina de Mey Hofmann.

Bubó (Caputxes 10, 932 68 72 24): de naranja y chocolate, de almendra, de mazapán… la pastelería de Carles Mampel también apuesta por este dulce típico de principios de enero.

Forn Baluard (Carrer del Baluart 38-40, 932 21 12 08): aunque principalmente es conocido por su pan, este obrador de la Barceloneta también elabora el famoso pan dulce.

Tradizionalia (Creu Coberta 90, 936 67 05 60): ingredientes de calidad y precios razonables son las características de esta pastelería que elabora hasta 6 variedades diferentes de roscón con diversos tamaños. A gusto de todos.

Los mejores roscones de Madrid

Con su agua de azahar, sus frutas escarchadas y su agujerito, los roscones suelen seducir a todos. A veces, cuando los compramos en un obrador muy conocido, es típico hacer largas colas para conseguir el roscón que queremos. Pero siempre merece la pena cuando los disfrutamos en casa como postre o estupendo desayuno. Te damos las direcciones de los mejores para que triunfes.

El Horno de San Onofre (San Onofre 3, 915 32 90 60): la más mítica de las muchas tiendas que ya tienen en Madrid albergan, dicen, los mejores roscones de Reyes de la ciudad. Los hay con rellenos estupendos y además te los meten en una tarrinita aparte para que la masa no se humedezca demasiado y sepa mejor.

Nunos- Álvaro Artesanos (Narváez 63, 914 09 24 56): imposible no hablar de él en cualquier dulce estacional como este. Este año hay cinco variedades entre las que destaca el roscón invertido, esto es, con el relleno por fuera y flambeado. Brutal.

Antigua Pastelería del Pozo (Calle del Pozo 8, 915 22 38 94): en la pastelería más antigua de España no solo hacen unas planchas de hojaldre que tienen fama en el mundo entero, sino también unos riquísimos roscones de reyes que los madrileños más exigentes llevan comprando generaciones.

La Marina (Alberto Aguilera 14, 914 47 89 71): en la brecha desde 1933, este obrador considera el roscón de reyes como su buque insignia, que elaboran con primor e ingredientes naturales y de primera calidad (mantequilla  y harinas de primer orden, huevos frescos, agua de azahar, así como la ralladura de naranja  y la mejor almendra, nos aseguran). Para no resistirse, vaya.

Pastelería El Riojano (Calle Mayor 10, 913 66 44 82): además de sus pastas de té y su saloncito (estupendo) tienen unos roscones atesanos fabulosos. Para no perdérselos, en serio.

Pastelería Venecia (Plaza de San Amaro1, 915 70 22 34): famoso en el barrio por sus roscones, perfumados y realmente deliciosos gracias a la calidad de su materia prima.

La Rosconada (Mercado de la Paz, Ayala 28, 914 35 71 70): una arquitecta metida a repostera fue quien impulsó en 2010 este original obrador en el que es posible encontrar roscones todo el año. En invierno encontramos los sabores más tradicionales, pero hacen roscones en función de la temporada (en verano, por ejemplo, son más frescos). También venden los agujeros de los roscones y aceptan encargos.

La Duquesita (Fernando VI 2, 913 08 02 31): tienen una increíble variedad de dulces navideños (y de temporada) y unos roscones deliciosos. No en vano llevan desde 1914 en la brecha. Merece la pena perderse en su escaparate y salivar y salivar.

Mercadillos Navideños por toda la ciudad

Los mercadillos son un clásico de estas fechas. Algunos llevan funcionando desde mediados del siglo pasado, aunque otros son más modernos (e incluso tienen otros nombres más sofisticados como Pop-Up) pero todos comparten un espíritu efímero y orientado a las ventas navideñas. Algunos de ellos suponen un buen recurso a la hora de escoger regalos, otros nos permiten ser solidarios y otros completar nuestro portal de Belén con nuevas figuritas. Te hacemos un breve repaso de los más importantes de la ciudad.

Fira de Santa Llúcia (hasta el 23 de diciembre): la plaza de la catedral se llena de puestos en los que adquirir todo lo necesario para montar el Belén y otros utensilios para animar las fiestas, desde figuritas hasta zambombas.

Feria de Reyes de La Gran Vía (hasta el 6 de enero): 168 casetas en las que comprar dulces, cerámica, juguetes, bisutería, artículos de broma e incluso disfrutar de unos buenos churros para merendar. Un clásico de la ciudad.

Feria de Navidad y Reyes de Nou Barris (hasta el 5 de enero): Vía Júlia aloja esta feria en la que se pueden comprar los productos clásicos de estas fiestas como el árbol o los portales y que los niños disfruten de actividades de animación infantil como hinchables o la presencia del Rey Mago.

HIPERMERC’ART (hasta el 5 de enero): la tienda Vinçon organiza una exposición de colectiva de arte contemporáneo de obras originales de pequeño formato que se pueden adquirir. Una buena opción para aquellos que busquen regalos con mucho arte.

Feria de Navidad “Gracia Verde” (hasta el 23 de diciembre): los puestos que componen esta iniciativa venden plantas típicas de estas fechas y además ofrecen talleres  para aprender a decorarlas. Las actividades están organizadas por varias asociaciones del barrio.

Mercadillo solidario de Navidad (hasta el 23 de diciembre): los Jardinets de Salvador Espriu serán la sede de este mercadillo en el que se dará a conocer el trabajo de las asociaciones de inserción sociolaboral y en el que sus integrantes venderán los productos que han elaborado. Una oportunidad para adquirir un regalo solidario.

Moritz Pop-Up Design Market (hasta el 5 de enero): ADI-FAD, diarioDESIGN y Cerveses Moritz han organizado un mercadillo o tienda efímera en la Fábrica Moritz en la que los amantes del diseño podrán encontrar los regalos perfectos para esta Navidad (para regalar o que se los regalen).

Dress Your Wall (22-23 de diciembre): mercado de obra gráfica y arte emergente organizado por Miscelánea. Serigrafías, grabados y demás con precios adaptados a todos los bolsillos.

Fira de Nadal de la Sagrada Família (hasta el 23 de diciembre): creada en los años 60 es una de las más importantes de la ciudad en cuanto a productos para el portal de Belén o para la decoración del árbol y de la casa en Navidad.

Conoce más mercadillos y actividades relacionadas con la Navidad en Barcelona ¡Y disfruta de las fiestas!

Mercadillos Navideños: de Europa a Madrid

Muy asentados en otros países europeos (donde la Navidad se vive más) empiezan a llegar con fuerza a España estos simpáticos mercados en plena calle o bien en alguna tienda o local (con lo que te ahorras un posible resfriado, que abundan en la rúa). Te dejamos una selección de los que más nos llaman la atención para que anotes en la agenda y puedas conseguir regalos originales y chollitos para que no precises de cuerda y mosquetón en la cuesta de enero.

Madrid In Love (Núñez de Balboa 34, hasta el 31 de diciembre): en un garaje abandonado se reúnen un buen puñado de marcas y diseñadores. Objetos únicos, materiales diferentes y belleza a cada paso para los que busquen algo definitivamente distinto en la edición invernal de esta iniciativa.

The Appartment (Plaza de Alonso Martínez 2. Hasta el 6 de enero):.enorme pop-up store en un bonito piso de esta plaza distribuido de forma armoniosa. Hay preciosas vajillas de El Almacén de Loza, en la cocina nos alegran los chicos de Toma Café; el patio lo alegra la florista Sally L. Hambleton… Un sitio para ver cosas bonitas y estar a gusto.

Dosde Market (Espacio Ciento y pico, Calle Valverde 14. Del 20 al 23 de diciembre): el famoso mercado de jóvenes creadores no echa el cierre en Navidad, aunque se traslada a cubierto, abandonando su tradicional ubicación en la Plaza Dos de Mayo, para que artistas y público estén más calentitos.

Mercadillo Solidario Contra la Exclusión Social Infantil (SomosLocal, C/ Galería de Robles, 5. 20 y 21 de diciembre): la Fundación Música Creativa organiza un mercadillo solidario de objetos de segunda mano lara seguir financiando su Taller de Música y Movimiento para niños de 4 a 7 años en riesgo de exclusión. Podéis donar cosillas en buen estado en la Escuela de Música Creativa (C/ Palma, 35) y en las distintas Escuelas Municipales de Música y Danza que gestionan, hasta el 18 de diciembre.

Mercadillo Make&Do (El Camarote, Travesía de San Mateo 11. 15 y 16 de diciembre): pasa de regalar corbatas y decántate por regalos artesanos hechos por emprendedores. Joyas, ropa, sección de segunda mano, café, taller infantil… de todo, vamos.

Christmas Pop up Store (Callejón de Jorge Juan 12, 13 y 14 de diciembre): Lidya Delgado, Cristina Cerqueda y Miranda Makaroff promueven una venta especial de sus nuevas creaciones.Habrá té, champaña y una muestra de dibujos de Lidia y Miranda.

Venta Especial de Navidad de BuyVip (Hotel Silken Puerta de América. Del 16 al 18 de diciembre. De 10:00 a 20:00 horas): más de 150 marcas con descuentos de hasta el 70 por ciento. Sí, shopaholics, la vida es bonita.

Mercado de la Plaza Mayor (Plaza Mayor, hasta el 31 de diciembre): hay que ir, aunque solo sea por echarse unas risas con las familias enfervorizadas de las pelucas y tocados navideños. Abetos, decoración navideña y buen humor, que falta hace.

Feria de Artesanía (Plaza de España, del 15 de diciembre al 5 de enero): ya lleva 25 años reuniendo a los mejores artesanos de España y del ámbito internacional. Un buen sitio para regalos únicos y hechos a mano.

Mercadillo de Antigüedades Decoracción (14 y 15 de diciembre, Plaza de las Letras): el Barrio de Las Letras es un referente de la decoración que no podría faltar a su cita navideña.

Mercadillo Navideño de Callao (Plaza de Callao, hasta el 9 de enero):  su pista de patinaje lo convierte en una opción estupenda para que los peques se desfoguen. Decoración navideña para poner el abeto de casa bien mono.

Vintage Market (XA Picón, todos los domingos de diciembre): en la terraza de este bonito restaurante puedes comprar o vender todo tipo de objetos vintage y disfrutar de un aperitivo típico del Madrid de los años 50. Si quieres vender, llama al 626073339.

Si quieres ver otros espacios navideños y el frío no te echanta te dejamos el listado completo de mercados callejeros municipales. ¡Y felices compras!

El Comidista: del blog al estrellato

Se hubiera reído Mikel López Iturriaga si hace dos años, cuando comenzó su andadura en el blog de El Comidista, le hubiesen dicho que iba a conseguir llegar hasta donde lo ha hecho en tan poco tiempo. Ha sido nominado al premio Nacional de Gastronomía, acumula casi cien mil seguidores en Twitter (solo un poco menos que Arguiñano), casi 24.000 “me gusta” en Facebook e incluso cuenta, en esta red social, con un grupo de enfervorizadas fans con 270 integrantes absolutamente adorers de su figura. En “Aló Comidista”, su popular consultorio, acumula tantas dudas gastronómicas como proposiciones matrimoniales y de dos rombos. Acaba de publicar su segundo libro, La Cocina Pop de El Comidista, en el que, a diferencia del anterior, no solo incluye sus recetas, sino algunas de varios famosos amigos, decálogos para la buena conservación de los alimentos, trastos imprescindibles en la cocina y entrevistas de su ya popular sección “Comida Viejuna”, con charlas con platos tan en desuso como el cóctel de gambas o el bocata de chorizo de Pamplona.

En 11870.com somos seguidores de Mikel y hemos querido charlar con él no solo de su libro o de su blog, sino también sobre su carrera, cómo le afecta a uno un éxito tan repentino o qué hay de su persona en esta especie de vedette gastronómica un poco desquiciada y borde que es El Comidista. No podría habernos gustado más charlar con él.


Mikel López Iturriaga, en un momento de la entrevista

Para los que no sigan tu blog, ¿Qué es la cocina pop?
Todo lo que escribio en el blog, y no solo las recetas, hace referencia al cine, a la música, al diseño, la televisión el arte… Antes de dedicarme a la gastronomía yo era periodista musical, así que me es muy natural mezclar la cocina con todas esas disciplinas. Creo que lo que hago es aproximarme de una forma diferente y más abierta al mundo de la gastronomía. Mis recetas, además, son como el pop: sencillas, nada complejas, para todos. Si existe una cocina sinfónica en la mía no hay partituras y los platos se tocan con guitarra.

¿Y eso es para jóvenes y modernos o le puede gustar a nuestro padre? 
Yo creo que las recetas como tal sí pueden gustar a todos, aunque quizá no a alguien de 75 años. Otra cosa es lo que rodea a la receta o los post de cultura, que están enfocados a un público relativamente joven.

¿Y por qué un libro, cuando ha pasado tan poco tiempo respecto al primero?
¡Me lo pidió la editorial! Ambos libros parten de l blog. En La cocina Pop de El Comidista he aprovechado las entradas del blog, pero actualizadas, refrescadas, afinadas y pulidas. También he atendido a sugerencias. En definitiva, he aprovechado lo que tenía y le he dado un concepto nuevo. Si el primer libro era un resumen de recetas, aquí hay más que recetas.

¿Y cómo es la cocina que hace El Comidista?
Es relativamente rápida, muy verdulera (como yo, que me gustan mucho las verduras), basada en el producto fresco, rara vez muy elaborada, tirando a tradicional y mediterránea y con un puntito de originalidad. Es moderna y personal.

Además de tus recetas has invitado a algunos amigos famosos a que den sus recetas. ¿A quién echas de menos y a quién no  le pedirías jamás colaborar?
Me hubiera encantado contar con Joaquín Reyes, un humorista al que admiro mucho y del que uso varias palabras. Soñando me hubiera encantado pedirle un plato a David Bowie, aunque creo que no está para hacerme recetas a mí… ¿Y a quién no? Pues hay tantos… Una sería Esperanza Aguirre; no me apetece ni me cae bien.

Una sección del nuvo libro es la de consejos para conservar bien los alimentos en casa o no arriesgarnos al desastre pidiendo en restaurantes. ¿La cultura culinaria de la gente es baja?
Yo creo que sí, y todavía es peor en el público más joven. Creo que se ha cortado la trasmisión de conocimientos culinarios entre generaciones. Lo veo en los comentarios que me dejan en los posts, que son cosas que eran de cajón para una abuela. Pienso que  parte de la función social de los bloggers es que esa generación perdida se maneje en los fogones.

Además incluyes algunas de las mejores consultas de la sección más popular de tu blog, Aló Comidista. La gente sigue sorprendiéndote, como aquel lector que te pidió consejo para conquistar a un chico y que, al fracasar, quería hacer una quedada para conocerte…
Me alucinan. Pensé que los comentarios irían volviéndose más normales, pero para nada; los hay muy extravagantes. Intento es  mantener el equilibro entre las dudas gastronómicas normales y el frikismo que tanto me tira. Lo que no traspaso son barreras como quedar con los lectores.


López Iturriaga achaca al humor gran parte del éxito de El Comidista

La repercusión que has tenido con algunos posts es brutal. Generaste mucho ruido con tu artículo sobre boutiques del pan o la carta abierta al dueño de Mercadona. ¿Esperabas algo así?
Para nada. Confiaba en tener cierta audiencia por la plataforma que es ElPais.com y por mi manera de tratar la comida, que era diferente. Pero de ahí a la viralidad de algunos posts hay mucho. Y sobre todo no esperaba la fidelidad que demuestran muchos de mis lectores. ¡Hay algunos que se acuerdan de cosas que escrito y yo no!

Respecto a posts como el de Mercadona, creo que es cuestión de tener olfato y escribir sobe cosas que la gente se plantea pero que no suelen tratar los medios. El post de las tiendas de pan no pretendía meter el dedo en la llaga, pero sí dejar claro que los precios no se corresponden a la calidad de lo que muchas venden. En el caso de la carta a Juan Roig, que ha sido el post más leído, supo captar el sentir de la gente después de sus polémicas declaraciones.

¿Y por qué gusta tanto El Comidista?
Yo creo que es una combinación de cosas. Una de ellas es el hecho de que la plataforma sea El País.com. También es por la manera desenfadada al tratar los temas, aunque considero que el factor clave es el humor; hacer que la gente no solo se informe sino que también se divierta.

¿Cuánto hay de Mikel en El Comidista o hasta qué punto es un personaje?
Podríamos decir que es alguien basado en hechos reales. Yo no soy tan borde, pero sí tengo sentido del humor y, como él,  también soy bastante quejita y protestón.

¿Y este Comidista le ha cambiado mucho la vida a Mikel?
Curro como un cabrón, más que en toda mi vida. Pero más allá de eso, no. No es que me reconozcan por la calle, sigo como siempre. Evidentemente estoy más contento porque lo que hago tiene un reconocimiento. Y es más agradecido que otras épocas, como cuando trabajé en ADN.es, en donde el mal rollo llegó a afectar a mi vida personal. Es una liberación haber podido salir de aquello.

¿Cómo empezaste con las redes sociales, que tan bien te tratan?
Trabajo en Internet desde el año 2000. Estuve en Facebook desde el principio, cuando ni siquiera tenía versión en castellano. Con Twitter me pasó igual. No he tenido una formación específica, sino que ha sido paso a paso, de forma autodidiacta, con el tiempo. Por supuesto, las redes sociales son una herramienta también a nivel profesional, básicas para difundir mi trabajo y enterarme de todo. No entiendo a los que dicen que no están en redes porque no tienen tiempo, porque está claro que puedes desaprovechar mucho el rato, pero también aprender.

¿Qué te parece 11870.com?
Es una súper web muy práctica. Muchas veces cuando hablo de un restaurante que no tiene web o es mala, los enlazo a vuestra web porque me parece que las opiniones dicen mucho de un sitio. El problema está en que a veces pueden estar manipuladas. Creo que son especialmente útiles en los sitios donde hay una masa crítica con bastante volumen. Yo suelo consultar vuestras fichas, aunque me produce cierto estrés la disparidad de opiniones.


López iIturriaga,con Elvira Lindo (derecha) y Jarvier Coronas (izquierda) en la presentación de su libro en Madrid.

El Comidista: del blog al estrellato

Se hubiera reído Mikel López Iturriaga si hace dos años, cuando comenzó su andadura en el blog de El Comidista, le hubiesen dicho que iba a conseguir llegar hasta donde lo ha hecho en tan poco tiempo. Ha sido nominado al premio Nacional de Gastronomía, acumula casi cien mil seguidores en Twitter (solo un poco menos que Arguiñano), casi 24.000 “me gusta” en Facebook e incluso cuenta, en esta red social, con un grupo de enfervorizadas fans con 270 integrantes absolutamente adorers de su figura. En “Aló Comidista”, su popular consultorio, acumula tantas dudas gastronómicas como proposiciones matrimoniales y de dos rombos. Acaba de publicar su segundo libro, La Cocina Pop de El Comidista, en el que, a diferencia del anterior, no solo incluye sus recetas, sino algunas de varios famosos amigos, decálogos para la buena conservación de los alimentos, trastos imprescindibles en la cocina y entrevistas de su ya popular sección “Comida Viejuna”, con charlas con platos tan en desuso como el cóctel de gambas o el bocata de chorizo de Pamplona.

En 11870.com somos seguidores de Mikel y hemos querido charlar con él no solo de su libro o de su blog, sino también sobre su carrera, cómo le afecta a uno un éxito tan repentino o qué hay de su persona en esta especie de vedette gastronómica un poco desquiciada y borde que es El Comidista. No podría habernos gustado más charlar con él.


Mikel López Iturriaga, en un momento de la entrevista

Para los que no sigan tu blog, ¿Qué es la cocina pop?
Todo lo que escribio en el blog, y no solo las recetas, hace referencia al cine, a la música, al diseño, la televisión el arte… Antes de dedicarme a la gastronomía yo era periodista musical, así que me es muy natural mezclar la cocina con todas esas disciplinas. Creo que lo que hago es aproximarme de una forma diferente y más abierta al mundo de la gastronomía. Mis recetas, además, son como el pop: sencillas, nada complejas, para todos. Si existe una cocina sinfónica en la mía no hay partituras y los platos se tocan con guitarra.

¿Y eso es para jóvenes y modernos o le puede gustar a nuestro padre? 
Yo creo que las recetas como tal sí pueden gustar a todos, aunque quizá no a alguien de 75 años. Otra cosa es lo que rodea a la receta o los post de cultura, que están enfocados a un público relativamente joven.

¿Y por qué un libro, cuando ha pasado tan poco tiempo respecto al primero?
¡Me lo pidió la editorial! Ambos libros parten de l blog. En La cocina Pop de El Comidista he aprovechado las entradas del blog, pero actualizadas, refrescadas, afinadas y pulidas. También he atendido a sugerencias. En definitiva, he aprovechado lo que tenía y le he dado un concepto nuevo. Si el primer libro era un resumen de recetas, aquí hay más que recetas.

¿Y cómo es la cocina que hace El Comidista?
Es relativamente rápida, muy verdulera (como yo, que me gustan mucho las verduras), basada en el producto fresco, rara vez muy elaborada, tirando a tradicional y mediterránea y con un puntito de originalidad. Es moderna y personal.

Además de tus recetas has invitado a algunos amigos famosos a que den sus recetas. ¿A quién echas de menos y a quién no  le pedirías jamás colaborar?
Me hubiera encantado contar con Joaquín Reyes, un humorista al que admiro mucho y del que uso varias palabras. Soñando me hubiera encantado pedirle un plato a David Bowie, aunque creo que no está para hacerme recetas a mí… ¿Y a quién no? Pues hay tantos… Una sería Esperanza Aguirre; no me apetece ni me cae bien.

Una sección del nuvo libro es la de consejos para conservar bien los alimentos en casa o no arriesgarnos al desastre pidiendo en restaurantes. ¿La cultura culinaria de la gente es baja?
Yo creo que sí, y todavía es peor en el público más joven. Creo que se ha cortado la trasmisión de conocimientos culinarios entre generaciones. Lo veo en los comentarios que me dejan en los posts, que son cosas que eran de cajón para una abuela. Pienso que  parte de la función social de los bloggers es que esa generación perdida se maneje en los fogones.

Además incluyes algunas de las mejores consultas de la sección más popular de tu blog, Aló Comidista. La gente sigue sorprendiéndote, como aquel lector que te pidió consejo para conquistar a un chico y que, al fracasar, quería hacer una quedada para conocerte…
Me alucinan. Pensé que los comentarios irían volviéndose más normales, pero para nada; los hay muy extravagantes. Intento es  mantener el equilibro entre las dudas gastronómicas normales y el frikismo que tanto me tira. Lo que no traspaso son barreras como quedar con los lectores.


López Iturriaga achaca al humor gran parte del éxito de El Comidista

La repercusión que has tenido con algunos posts es brutal. Generaste mucho ruido con tu artículo sobre boutiques del pan o la carta abierta al dueño de Mercadona. ¿Esperabas algo así?
Para nada. Confiaba en tener cierta audiencia por la plataforma que es ElPais.com y por mi manera de tratar la comida, que era diferente. Pero de ahí a la viralidad de algunos posts hay mucho. Y sobre todo no esperaba la fidelidad que demuestran muchos de mis lectores. ¡Hay algunos que se acuerdan de cosas que escrito y yo no!

Respecto a posts como el de Mercadona, creo que es cuestión de tener olfato y escribir sobe cosas que la gente se plantea pero que no suelen tratar los medios. El post de las tiendas de pan no pretendía meter el dedo en la llaga, pero sí dejar claro que los precios no se corresponden a la calidad de lo que muchas venden. En el caso de la carta a Juan Roig, que ha sido el post más leído, supo captar el sentir de la gente después de sus polémicas declaraciones.

¿Y por qué gusta tanto El Comidista?
Yo creo que es una combinación de cosas. Una de ellas es el hecho de que la plataforma sea El País.com. También influye la manera desenfadada al tratar los temas, aunque considero que el factor clave es el humor; hacer que la gente no solo se informe sino que también se divierta.

¿Cuánto hay de Mikel en El Comidista o hasta qué punto es un personaje?
Podríamos decir que es alguien basado en hechos reales. Yo no soy tan borde, pero sí tengo sentido del humor y, como él,  también soy bastante quejita y protestón.

¿Y este Comidista le ha cambiado mucho la vida a Mikel?
Curro como un cabrón, más que en toda mi vida. Pero más allá de eso, no. No es que me reconozcan por la calle, sigo como siempre. Evidentemente estoy más contento porque lo que hago tiene un reconocimiento. Y es más agradecido que otras épocas, como cuando trabajé en ADN.es, en donde el mal rollo llegó a afectar a mi vida personal. Es una liberación haber podido salir de aquello.

¿Cómo empezaste con las redes sociales, que tan bien te tratan?
Trabajo en Internet desde el año 2000. Estuve en Facebook desde el principio, cuando ni siquiera tenía versión en castellano. Con Twitter me pasó igual. No he tenido una formación específica, sino que ha sido paso a paso, de forma autodidiacta, con el tiempo. Por supuesto, las redes sociales son una herramienta también a nivel profesional, básicas para difundir mi trabajo y enterarme de todo. No entiendo a los que dicen que no están en redes porque no tienen tiempo, porque está claro que puedes desaprovechar mucho el rato, pero también aprender.

¿Qué te parece 11870.com?
Es una súper web muy práctica. Muchas veces cuando hablo de un restaurante que no tiene web o es mala, los enlazo a vuestra web porque me parece que las opiniones dicen mucho de un sitio. El problema está en que a veces pueden estar manipuladas. Creo que son especialmente útiles en los sitios donde hay una masa crítica con bastante volumen. Yo suelo consultar vuestras fichas, aunque me produce cierto estrés la disparidad de opiniones.


López iIturriaga,con Elvira Lindo (derecha) y Jarvier Coronas (izquierda) en la presentación de su libro en Madrid.

Miguitas: repostería fina para perros (y gatos) con paladar

Miguitas Repostería Perruna (San Vicente Ferrer 8, 910 82 65 66)

Charo Ana era una educadora de perros preocupada por la alimentación aburrida de sus mascotas. Además siempre leía la composición (y probaba) de la comida que daba a sus perros. “Todas las chucherías para perros eran absolutamente industriales, con cenizas, saborizantes, todo química. Así que pensé que yo misma podía hacer galletas para ellos”, Luego vino la idea de abrir un negocio, como ya había visto en Estados Unidos e Italia. No en vano su familia es panadera desde hace generaciones. Empezó vendiendo por Internet durante cuatro meses, pero no daba abasto. Tras ese exitoso estudio de mercado decidió a abrir la tienda/obrador en Malasaña. Y lleva cinco semanas de éxito total.


Charo Ana y el “chef” Álvaro Sánchez, en el local

Hay galletas al peso (desde tres euros los cien gramos), pensadas como premio, y otras más grandes. Las hay clásicas (de plátano y cacahuete, atún, hígado de pollo….) y gourmet, como de espinacas y cheddar, que al parecer enloquecen a los clientes peludos. También hay muffins (desde 2 a 0,50 euros) de hígado de pollo o manzana y zanahoria. Y tartas. Incluso hay pastas para perros celíacos, intolerantes al trigo o vegetarianos, previo encargo. Y todo, por supuesto, absolutamente natural: sin conservantes, con ingredientes de consumo humano. Lo único que, quizá, resulten duras al diente de los dueños.

“Nuestros productos complementan la alimentación del perro. Les dan aportes extra y hacen la comida un poco más divertida”, explica Charo. Cuenta con el asesoramiento de un veterinario nutricionista, que controla los componentes (nada de sal y azúcar, pero sí miel, frutas y proteínas). “Un perro puede comer seis o siete al día sin problemas”, nos asegura Charo.

También para los gatos
Suministrarles este tipo de suplementos no es solo una manera de hacer a tu perrito un poco más feliz. “Al ser algo duro favorece que ejerciten la mandíbula y les ayuda a limpiarse los dientes”, nos comenta. . Por supuesto, las galletas perrunas también son válidas para los gatos, aunque Charo nos explica que, como los mininos tienen el paladar más fino, no comerán todas, sobre todo si está acostumbrado a la comida blanda y no al pienso.


Algunas variedades gourmet

Pese a lo que se pueda pensar de entrada, los precios no son en absoluto altos. Las galletas gourmet valen 75 céntimos; las tartas, desde 4 euros. “Es para que pueda comprar todo el mundo; desde el jubilado que mima a su perrito hasta la gente con más poder adquisitivo”, argumenta.Ahora que llegan las navidades Charo planea elaborar cestas de regalo para nuestros peludos colegas. Como es previsible que haya mucha demanda, lo ideal es hacerse amigo de Miguitas en Facebook y reservar.

Si no quieres comprar a ciegas porque desconoces los gustos de tu mascota, te recomendamos que entres sin problemas con tu mejor amigo lanudo y te dejes asesorar por Charo. Ella les da a probar sin problemas porque, al fin y al cabo, ellos saben lo que les gusta. Aunque con la pinta que tiene todo, igual elegir es difícil…


Una clienta elige galletas para su perro de aguas

José Miguel Manzanal, el chef de Cachitos

Cachitos (Rambla Cataluña 33, 932 15 27 18)

José Miguel Manzanal llegó a la cocina por casualidad y acabó convirtiéndose en un experto tras los fogones. Su cocina está llena de sabor y no sorprende al comensal por su extravagancia sino por su calidad y su gusto por el detalle. Actualmente es el responsable de los platos de Cachitos, un impresionante local de tres plantas en el que también se degustan sorprendentes variedades de sangría, el cóctel estrella de la casa. Hablamos con él de su trayectoria, su cocina y la gastronomía nacional entre otros temas de interés.


José Miguel Manzanal en su cocina

¿Cuál ha sido tu experiencia profesional?
Pues he hecho un periplo importante por la geografía del país. He trabajado en Cantabria, Comunidad Valenciana, el País Vasco o Madrid en sitios como Viridiana, el Celler de Can Roca, Casa Marcial, Echaurren en La Rioja…

¿Cómo llegaste a Cachitos?
En mi caso conocí a una chica de Barcelona, contacté con Ramón Bordas y me gustó el proyecto, la forma de pensar y los criterios de calidad y me decidí.

Después de haber trabajado en diversos puntos de España ¿Hay diferencias entre los comensales de uno y otro sitio?
Sí, somos un país de colores y hay gustos diferentes. El cliente de Cataluña no tiene nada que ver con el de la cornisa cantábrica. O la franja mediterránea en general con la meseta. Los climas condicionan la forma de comer.

¿Y cuáles son los perfiles?
Pues por ejemplo el comensal catalán quiere una cocina baja en grasa, con verdurita, mucho arroz, mucho pescado… dieta mediterránea, básicamente.

¿Y qué tres platos destacarías como estrella de la carta del Cachitos?
Los tallarines de calabación con sepia y gambas a la plancha, el canelón de foie con faisán y salsa de trufas y el arroz con pollo de corral. En función con las diferentes setas que haya en el mercado las vamos introduciendo en los menús.

¿Qué plato pedirías tú si vinieras a comer al restaurante?
El arroz con pollo de corral.


Planta de arriba del restaurante

¿Cómo es el día a día del restaurante?
Empezamos a las 10 de la mañana, recibiendo los géneros. Empezamos a preparar los fondos, a cortar los pescados, etc. Y a las 12 paramos para comer hasta la una. Después empezamos el servicio de comidas hasta que paramos a las cuatro y volvemos a las ocho hasta las 12 de la noche o así.

¿Cuando tenéis más gente al mediodía o por la noche?
Al mediodía funciona bien, aunque quizás por la noche tenemos más clientes.

¿Estáis notando la crisis?
Por fortuna no. Supongo que si no tuviéramos estas condiciones económicas actuales tendríamos más clientes, pero al ser un local que nació en la crisis no tenemos referencia con otros tiempos.

Tenéis diferentes tipos de sangrías ¿Por qué experimentar con esta bebida y no con otros quizás más de moda como el gin tonic?
(Explica Ramón Bordas, uno de los propietarios del Grupo Costa Este, que llegó en ese momento) Porque el mejor cóctel del mundo es la sangría. Esto lo vi en Boston: estaba en un restaurante y sólo servían cócteles rojizos. Me extrañó y cuando pregunté me contestaron que la sangría era el mejor de todos y me dió por pensar en lo mal que la tratábamos en España, cuando es una estupenda manera de tomar vino tinto frío.


Sangría azul

En un plano más personal ¿Qué te llevó a la cocina?
Fue un accidente, ya que no estaba en mis planes. Yo vivía en un pueblo del norte de Palencia y un amigo de un familiar abrió un restaurante en Madrid y me dio trabajo de camarero. Pero en el momento de empezar me dió un poco de rubor salir a la sala y me dijeron “O te vuelves al pueblo o te vas a la cocina”. Y escogí la cocina.

¿Vive España un momento dulce en la cocina?
Agridulce, más bien, ya que solo se exporta este modelo de cocina de vanguardia. Y yo creo que una buena cocina tiene que tener una buena vanguardia y una buena retaguardia. Y ni son todos los que están ni están todos los que son. Y muchas veces se exportan cocineros españoles pero no la cocina española.

¿Estás pendiente de los comentarios que los usuarios hacen en la Red en sitios como 11870.com?
Sí, sí estoy pendiente. Soy consciente de que hay a gente que no le gusta, tampoco es algo que me quite el sueño, porque yo sé que utilizamos los mejores productos del mercado y tengo la conciencia tranquila.

Un breve cuestionario

Restaurante favorito de Barcelona: el Dos Palillos.

Un viaje que te gustaría hacer: Japón

A quién te gustaría invitar a comer: al Dalai Lama.


Planta baja del restaurante