Guantes Luque

Guantes Luque (Espoz y Mina 3, 915 22 32 87)

Debe haber miles de guantes por todas partes. Y de todas clases. De terciopelo, de croché (perfectos para las mantillas que ahora se van a ver tanto), de encaje, de algodón, de exclusivas pieles. De colores, tramas y texturas diversísimas. Todo para vestir las manos sea cual sea la estación. El joven dueño de esta guantería, Álvaro Ruiz, moderno y colorido, contrasta con el aire nostálgico que solo consigue tener un comercio después de 126 años en pleno corazón de Madrid. Nos ha descubierto la buena salud de un negocio, el de los guantes, que a priori podría parecer caduco en esta época donde la elegancia ha cedido en favor de la comodidad. Pues no es así.

Álvaro Ruiz, en el mostrador de su negocio de guantes.

Cuéntanos un poco cómo arranca el negocio y cómo llega a tus manos.
La fundaron en 1886 los padres de un tío abuelo mío (Antonio Luque, creo que era su nombre) y luego pasó a su hijo, que era mi tío abuelo, depués a su mujer y luego llega a mis manos. Antes creo que había otra sucursal en la calle San Sebastián, por Huertas, pero yo nunca la conocí.

Cuando visitamos negocios tradicionales generalmente vemos gente muy mayor, eres una “rara avis” a tus 32 años. Tu voluntad es,  imaginamos, quedarte con esto…
Yo llevo ya diez años en el negocio y quiero seguir, no querría perderlo. Estaré hasta que me jubile, lo tengo claro. Se pierden los gremios, se pierden los oficios. Aunque yo no soy guantero, porque tengo mis cortadores y mis costureras,  he estado desde pequeñito aquí. Al principio lo compaginaba con los estudios, pero luego tuve que decidir entre la carrera y el negocio, y elegí el negocio. Empecé a estudiar Geografía e Historia en la UNED, pero vamos, lo dejé en el segundo año. Algún día si tengo más tiempo la acabaré, pero no tengo mucho, y el que tengo lo dedico a mi ocio, viajar, hacer deporte…

¿Elaboráis vosotros mismos los guantes? ¿Cómo trabajáis?
Yo compro a proveedores las telas y las pieles y prácticamente todos los guantes los confeccionan mis cortadores y las costureras. Elaboro guantes de vestir, nada de guantes de carnicero o de tipo industrial . Las telas no puedo decir de dónde vienen, son secretos del negocio. Y se hace todo de forma tradicional, con mi personal de toda la vida. Con una buena materia prima y haciendo las cosas como antiguamente.

Una imagen del escaparate de la guantería.

¿Cómo estáis llevando el aumento de la competencia y la crisis?
Pues hay que luchar y trabajar, no queda otra. El país está como está y todo afecta. Hay que creer en lo que haces y hacerlo lo mejor posible.

¿Pero cuál es vuestro competidor más tenaz?
Es que no hay mucha gente que sepa hacer guantes, y es un oficio que se va a perder dentro de pocos años. Aquí viene, por ejemplo, el que quiera unos guantes de una piel exclusiva y concreta. Luego hay guantes que encuentras en cualquier mercería, como los de punto.

Estáis en el meollo de la capital. ¿Cómo ves tú que ha ido evolucionando el entorno de Sol?
Recuerdo que antes, en los ochenta, esta zona estaba muy mal, había mucha prostitución y mucha droga. Pero ahora es distinto, y yo no he tenido un problema en mi vida. Ni en la calle ni aquí. Luego veo cámaras ocultas en televisión y dicen que hay robos..pero a mí nunca me ha pasado nada.

En un barrio en permanente eclosión no serán pocas las ofertas que habrás recibido para vender tu local...
Sí, muchas, pero no las he aceptado, yo soy joven todavía. Y mi tía abuela, que estaba antes que yo,  todavía vive, pero vamos, es ya muy mayor y ya ni viene por aquí.

Podría parecer que los guantes, salvo en días de frío, son algo caduco, ¿no?
Pues siguen estando de moda. Antiguamente a lo mejor se llevaban más porque la gente no salía a la calle sin un par de guantes, pero vamos, se llevan muchos para vestir o también para el frío.

¿Qué tipo de gente tienes como clientela? ¿Vienen muchos famosos?
Aquí vienen todo tipo de personas, desde lo más normal a lo más alto. Y sí que vienen muchos famosos, pero yo no digo nada. Hay gente que pone cosas por la tienda…a mí eso no me gusta. Yo soy muy discreto en la vida. En las revistas del corazón y moda sale mi tienda muchas veces, y la gente que lo lee pues se entera.

¿Qué es lo más barato que puedas tener en la tienda y qué es lo más caro?
Un guante de algodón es lo más barato, y un guante de piel algo especial es más caro. Pero precios no digo.

Una mesa llena de guantes

Viendo lo extremadamente joven que eres, sorprende que tu negocio no tenga página web.
Es que este local siempre ha sido muy antiguo. Me gusta respetar las cosas, y como era la vida antiguamente, no tengo ningún interés en cambiar las cosas. Mi tía abuela quiere mantener las cosas como antes, y tiene todo el derecho.

Y pese a eso tu negocio va a bien…
Sería una fuente de ingresos, pero ahora mismo no me lo planteo.

No sé si conoces las paginas de recomendaciones, como 11870, que permiten a los usuarios guardar, comentar e interactuar con sus empresas favoritas. ¿No te plantearías introducirte en esto en algún momento y conocer lo que se dice de tí?
A mí me da igual, no quiero empezar a constestar ni ver cosas. Estoy metido en estas cosas pero no doy abasto ya con lo que hago y no quiero meterme en más “fregaos”.

Se nota que valoras la forma antigua de tratar con los clientes.
Yo tengo un producto de una calidad, y la gente que viene aquí es por algo, viene a lo que viene..A lo mejor el día de mañana puede que me interese por esto, pero ahora mismo quiero respetar las cosas, porque dentro de que no no me riñen ni me exigen, hay cosas que hay que mantener como estaban. No quiero meterme en más complicaciones. Quiero trabajar, que tengo mucho trabajo, y luego en mi tiempo de ocio olvidarme y viajar mucho, que es lo que me gusta.

¿Temes que negocios como el tuyo algún día peligren porque desaparezca la mano de obra artesana?
La gente hoy en día ya no sabe hacer guantes. Antes la profesión pasaba de padres a hijos, los oficios funcionaban, eran algo básico, pero hoy en día se pierden. Mis costureras, desde luego, no son jóvenes. Yo, a día de hoy, tengo mi vida cubierta. El día de mañana, si tengo hijos se quedarán con el negocio o no. Yo no estoy para coser guantes y si en un futuro hay que coser solo a máquina, pues se hará a máquina.

Pero sería triste no encontrar, por ejemplo, unos guantes tricotados a mano.
Es una pena que con todo el paro que hay la gente no se especialice en los oficios. A lo mejor estudiar tantas carreras no es bueno para un país, se siguen necesitando oficios y quizá haría falta más formación profesional. Yo sé que en el caso del guante sería complicado enseñarlo, porque son profesiones que suelen pasar de abuela a nieta.

Ajustadores tradicionales de guantes

¿Y estas situaciones, en caso de los negocios tan artesanos como el tuyo, podrían recibir más ayudas para garantizar su supervivencia?
Yo no creo en las subvenciones ni en los negocios, ni en los sindicatos ni en el cine ni en los partidos políticos. Cada uno tiene que trabajar y luchar las cosas sin ayudas. Yo creo que hay negocios que venden, más quizá en una época que en otra, como las alpargatas. Quizá hay tiendas que funcionarían mejor en pequeños pueblos antes que en esta gran ciudad, aunque no lo sé porque cada negocio es un mundo. No creo que haya que mantener las cosas por ayudas, si no se mantienen no se mantienen. Habrá que regenerarse en otra cosa, o tomar otro camino. No lo veo así ni en mi negocio, yo no tengo ayuda, yo lo hago solito y si no sale ya me buscaría la vida.

Pero claro, tu caso es bastante peculiar porque no es lo normal que alguien tan joven, con más opciones de buscar otras salidas, esté a cargo de este tipo de negocios tan tradicionales.
Yo estoy como en mi casa, hago mis cosas, hablo con la gente…depende de cómo te lo tomes, para mi es un hobby. Si estás en tu casa y esto es mio, es como estar en mi salón. Soy mi jefe, no tengo nada que demostrar, hago lo que quiero y cierro cuando quiero.

Respóndenos por último un pequeño cuestionario

Un diseñador/fabricante que admire: trabajo con muchos diseñadores de España e internacionales, pues sus clientes vienen y buscamos telas para hacerles modelos a juego. También les hago guantes personales a famosos diseñadores, pero no voy a decir el nombre. A mi me gusta la moda de la calle, para mí la moda está ahí. Admiro a diseñadores como Juanjo Oliva, quizá es de lo mejor, tiene una clientela y unas señoras con una pinta…

Un objeto de diseño que te gustara tener: pues no sé, me gustan las cosas antiguas. Este puente fui a Londres y encontré una tienda muy chula, que se llama All Saints, que tenía unas máquinas de coser preciosas. Pero vamos, que ya aquí tengo tres, no quiero más.

Un rincón de Madrid: cada vez me gusta menos, soy más de playa. En un futuro me encantaría poder vivir en Sydney, donde ya estuve estudiando

Un restaurante que te guste: Puerta 57

Un viaje por hacer: este verano quería irme a Hawái pero la persona con la que iba a ir me falló

La fachada del tradicional local

La Cacharrería de Echegaray

Cacharrería (Echegaray, 27)

Hoy apenas sí se ven en las estanterías de las cocinas de abuelas y madres, que presumen de tener en su ajuar cacharros de Granada, Valencia o Toledo. También seducen a algunos jóvenes románticos, pero en casa se impone lo práctico y las líneas minimalistas. Y contra esto, poco puede el “revival vintage” que parece no tener escrúpulos en colarse en los armarios de todo joven y “trendy” que se precie. Estos cacharros, cuyas manufacturas aún son un negocio de forma local, se siguen vendiendo. Pero no con la fuerza de antes. Y las primeras víctimas han sido las cacharrerías, lugares que apenas sí sobreviven. Hoy en Madrid es muy difícil encontrar una. La de Echegaray lleva en pie 130 años y puede que, cuando falte su dueña, Amparo, desaparezca.

Amparo posa en su mostrador, rodeada de cacharros

Cuéntanos la historia de la cacharrería, quién fue su fundador, cómo llega a ti
Quien construyó la casa, quien sea, lo hizo como cacharrería. Y hubo como tres dueños, no lo sé muy bien, sé que ha habido varios. Luego fueron mis padres, Sergio Huerta y Amparo, en torno a los años 40, los que se quedaron con la tienda.

¿Tenían tradición de cacharreros?
No, ninguna, simplemente querían un local, ellos no tenían nada y buscaban un negocio. Había que hacer algo, ¿no? Y estaba el de la cacharrería y lo cogieron, sin más. Esto fue cacharrería de toda la vida, es la más antigua de Madrid.

¿Cómo es que llega a tus manos?
Pues bueno, al fallecer ellos, me quedé con ella, y de esto hará unos treinta años o por ahí. Casi nada, el tiempo se pasa rápido, no te enteras.

¿Te ayuda a usted alguien a llevar la tienda?
Estoy yo sola.

¿Y cuándo quieras jubilarte?
Pues mira, se acabó. Soy autónomo, así que eso lo haces cuando quieras.

¿Y tienes hijos o familia que se hayan interesado por quedarse con el negocio?
Yo soy soltera, así que de hijos, nada de nada.

¿Pero nadie ha mostrado interés en quedarse con la tienda?
¡Sí, pero yo no quiero! Porque la quiero. La heredé de mis padres y yo a mi tienda le tengo cariño. ¿Para qué dejarla? Aguantaré todo lo que pueda, a ver si se pasa pronto la crisis, porque eso se nota.

¿Y el día de mañana no te preocupa el destino de tu negocio?
Mira, yo vivo el presente, mañana no sabe usted si va a vivir o no va a vivir. ¿Por qué vamos a echar cuenta para mañana? Yo, el hoy, el hoy.

¿Te está afectando mucho la crisis?
Sí se nota, sí. Es algo general, hay muchas tiendas que cierran, lo puedes ver tú. ¿Qué si se vende mucho? Pues no.

¿Pero ya había problemas al vender este producto antes de la crisis?
Es la crisis esta, que ha aflojado todo mucho, ha aflojado. A mi la cerámica me gusta, la veo una cosa bonita.

Amparo Huerta y una fuente de cerámica de Granada

¿Qué tipo de cliente viene?
Fundamentalmente gente mayor, entiéndeme, gente de edad media.

¿Y extranjeros?
Algo, pero vamos…fundamentalmente españoles, pero algo viene porque si no, no estaría yo.

¿Y con la fiebre de lo antiguo que hay, no entran jóvenes?
Hombre, alguno entra, pero ya te digo, qué duda cabe. También es que esto es algo clásico y le gusta a quien le gusta. En cuanto a gustos, colores…

¿Y ha venido algún famoso?
Pues si ha venido algún famoso yo no lo conozco. A lo mejor ha venido, pero no lo sé. Clase media y se acabó.

 ¿Ni algún diputado, estando tan cerca del Congreso?
Si yo no sé quiénes son. El que viene compra o no compra, pero yo no sé quién es, ni tampoco lo pregunto, claro. Cada uno…

¿Notas mucha competencia en el comercio chino o en las grandes firmas que venden cosas como estas?
Pues no lo sé…la gente se irá donde quiera a comprar. Si no hay una cosa que les agrade lo buscan, y ya está. La competencia nunca es buena. Pero la mayor competencia es que hay poco dinero y la gente no se lo quiere gastar, eso es lo peor de todo. Es que eso se ve.

¿De dónde viene la loza que tienes en la tineda?
Pues de todos los lados de España. Sobre todo de Valencia, Granada, Toledo y de Badajoz, los botijos. Y algunas cosas de barro que vienen de Madrid, porque esto es una cacharrería, pues son cacharros de toda clase.

Fundamentalmente enfocados a la cocina, ¿no?
Macetas, cazuelas, huchas, algún botijo… pero sobre todo son cosas de uso común, sin lujos.

Varios platos y botes para sal y azúcar típicamente españoles.

¿Cuál es el cacharro más raro que tienes?
Pues se llevan de todo, lo que tengo son cosas corrientes. Yo cosas así extra no traigo, son cosas que puedan salir.

¿Cómo las traes? Tienes proveedores de siempre, ¿no?
Sí, siempre los mismos. Se acaba, se pide y se acabó.

¿Crees que faltan ayudas para los comerciantes de negocios tradicionales?
Yo no recibo nada, no sé asi alguien tendrá ayudas, pero yo no.

¿No te han reconocido la antigüedad de tu local?
Sí, estuvieron visitando los locales antiguos, pero no tengo la chapa en la puerta, la iban a poner pero se les ha debido pasar, y a mí me da igual.

Cacharros de barro de Madrid, cerdos de Valencia y botijos de Badajoz.

¿Y no sabes nada de Internet? Nosotros por ejemplo, gracias a la red, sabemos que usted nació en Zamora…
Pues sí, yo nací en Zamora de forma casual porque mis padres estaban viviendo allí, pero mi familia es de León. Pero yo soy casi madrileña porque llevo aquí desde los seis años.

¿Y no te interesa aprender algo más sobre Internet, o algún sobrino te ha comentado que a lo mejor así se conoce más tu cacharrería?
No, pero vamos, que esas cosas son buenas, qué duda cabe. A ver si pasa esta crisis y se anima la gente. Pienso yo que esto pasará, si no pobres de nosotros. Todas las cosas tienen su época, de subida y de bajada…

¿Te has planteado cerrar?
No, yo vivo el presente y no me preocupo de lo demás. No me da la gana de estar pensando…sabe Dios lo que va a pasar.

¿Sabes que hay páginas web como 11870, en los que la gente opina de los negocios que le gustan? Nosotros supimos de la cacharrería porque alguien comentó en nuestra web que su tienda era un tesoro.
¿Aparecí yo? Vaya, qué cosa. La cosa es que vengan.

Para terminar, un breve cuestionario:

Una marca de cerámica que te guste a usted mucho: Las que tengo son las que me gustan. Una cosa que no me guste no la traigo.
Un restaurante que recomiendarías: soy muy liberal, cada uno que vaya donde quiera y nada más. No me meto en esas cosas.
Un sitio de Madrid: Este barrio, el de las Letras, para mí es el mejor de Madrid. Y he vivido aquí siempre, en la calle de al lado.
Un viaje pendiente: Yo me encuentro muy a gusto en mi tienda, no pienso en viajes. Hay muchos accidentes por ahí.

La fachada de esta centenaria cacharrería.

llévate a casa la primavera

Flores Velasco (Martín de los Heros, 32)
“Floristería pequeñita pero surtida y bien atendida. Venden las flores de toda la vida, nada de vanguardias”

Flower Box (Bravo Murillo, 14)
“Flores con un soporte que admite nuevas combinaciones. Hasta la caja de embalar es digna de ser expuesta”

Alfabia Flores (Blanca de Navarra, 6)
“La floristería de mis sueños”

Jardín de la Victoria (Fernando el Católico, 45)
“El único vivero de Chamberí. No es baratísimo, pero es una buena solución para los que no tenemos (ni queremos!) coche”


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