una feria de abril… ¡a la madrileña!

Con 165 años a sus espaldas, la Feria de Sevilla es una institución y pistoletazo de salida de todos los festejos que sacuden a España una vez que empieza el buen tiempo. Impulsada por un catalán y un vasco, comenzó en 1847 como una feria ganadera. No tardaría mucho en convertirse en el acontecimiento popular y lúdico que tan famoso se ha hecho en todo el mundo.

Uno de los mayores placeres de los que se disfrutan en esta ciudad efímera de calles de albero es la comida y la bebida, por supuesto. Si no tienes la oportunidad de escaparte a disfrutar de este curioso acontecimiento, te damos las pistas para que disfrutes de la gastronomía sevillana feriante en Madrid y de sus usos y costumbres. Nosotros te damos las pistas y tú eliges hasta donde llegas…

Pescaíto frito: El alma de la fiesta

Sevilla no tiene playa (aunque su puerto es de mar, curiosamente) pero el pescaíto frito (sic, sí, así escrito) es una institución en toda regla que no podría faltar. Tan famoso es que “El pescaíto” es como se conoce a la cena que se hace el primer día de feria. Cazón en adobo, puntillitas, pijotas, calamares… cualquiera es perfecto para abrir ese eterno picoteo que son las comidas en las casetas.

Bocaíto (Libertad 6, 915 32 12 19): es el sitio perfecto para tomarse unas cañas con un buen frito y otras especialidades andaluzas. Por cierto que tienen acedías, una especie de lenguado muy típico de Sevilla que no suele entrar en Madrid. Como explica Guillermo Navarro, encontrarás “unas buenas tapas y raciones, con un servicio de vieja escuela (es decir, genial) en un ambiente tipicamente castizo”.

 


 Plato de jamón (y lomo, ya puestos)

Los ibéricos son muy habituales de degustar en feria, ya que no precisan grandes condiciones de conservación. Son, en una palabra, muy socorridos. Te recomendamos otro andaluz mítico donde disfrutar de buen lomo, buen jamón y otros platos bien ricos.

Cazorla (Castelló 98, 915 62 71 94): uno de los andaluces imprescindibles con varios locales, aunque el de Castelló es quizá el más famoso. Puedes disfrutar de buenas chacinas y otras cosas. Darío Collado hace buenas recomendaciones. “La fritura de pescado es espectacular y  lleva de todo, y si lo pides con otra persona, ya has cenado. El pulpo, los chipirones y el ‘tomate aliñao’, también son muy recomendables”.

 


La tortilla de patatas: el clásico difícil

Uno de los must de la fiesta y motivo frecuente de enfados entre los socios y convidados de las casetas, porque encontrar una que esté en su punto es complicado (predominan las secas o las crudas, sin medios puntos). Nosotros te sugerimos el sitio donde degustar una fórmula sublime.

Sylkar (Espronceda 17, 915 54 57 03): tiene fama de tener la mejor tortilla de Madrid, de esas muy jugosas, con el huevo algo líquido. Cruz lo tiene claro: “Si hay campeonatos de tortillas de patatas, Sylkar los gana todos”. Además de otras raciones, también sus torrijas (las hacen todo el año) tienen fama. Aunque no sean nada de feria, deberías probarlas.

 


El plato de gambas

Las gambas, sobre todo si son las blancas de Huelva, son uno de los hits más solicitados. En Madrid hay muchos sitios donde degustarlas, hervidas (que es lo más típico en la Feria) o a la plancha. A ver si te gusta nuestra recomendación.

Marisquería La Paloma (Toledo 85, 913 65 31 31): aquí hay unas gambas estupendas, unos boquerones en vinagre con fama de ser de los más ricos de Madrid y un ambiente castizo y de barrio. Valena comenta que es un “sitio excelente para pedir una ración de gambas plancha o cocidas y nécoras con una cañita si estás por la zona”.



Ortiguillas y tortillitas de camarones: frutos de sartén (y mar)

Curiosa historia la de las ortiguillas. Este alga, típica de Cádiz, empezó a popularizarse como alimento en la época de la posguerra, en la que el ingenio calmaba muchas tripas. Se come frita en aceite de oliva tras un remojado en vinagre, porque cruda produce urticaria. Tiene un sabor marino delicioso y es muy típica de la feria. Es difícil encontrarla en Madrid por su corto periodo de conservación.Y qué decir de las tortillitas, esa puntilla rizada y comestible…¿Te ha entrado hambre? Te recomendamos dónde disfrutar de estas dos delicias sin tener que moverte.

El Quinto Vino (Hernani 48, 915 53 66 00): taberna sevillana del también hispalense (y bético) Luis Roldán. Entre miles de fotos, cerámicas y recortes puedes probar las tortillitas de camarones, las ortiguillas y algunos guisos muy sureños a precios medios. Los camareros simpáticos, de los que conocen al cliente, y la parroquia, hacen del sitio un lugar muy especial. “La comida está increíble”, asegura ranablue.

 


Rebujito y manzanilla: no solo de pan vive el hombre

Aunque siempre hay opciones para los cerveceros y abstemios, lo típico de la feria es beber manzanilla, un vino joven y seco que se hace en Sanlúcar de Barrameda y que es perfecto para los aperitivos. También, en menor medida, se bebe el fino de Jerez. Y desde hace unos años, el rebujito, una mezcla de manzanilla y refresco de lima y limón que entra muy bien y sube aún más.¿Qué dónde disfrutarlos? Sigue leyendo…

El Uno de Molina (María de Molina 1, 914 11 05 54): uno de los afterworks más chulos de la zona, donde tomarte un cóctel o hacerte la manicura. Como estamos en feria sirven rebujito, fino, manzanilla, picoteo andaluz, musiquita rumbera y actuaciones en directo para arrancarse a bailar. Ricardo Filella nos comenta que “el ambiente es de gente ‘bien’ y cada rincón del local cuenta una historia. ¡Lo recomiendo!“.

 


Caldito: para templar el cuerpo después de la fiesta

Cuando llevas de fiesta muchas horas, el caldito de feria siempre templa el cuerpo. Realizado con varias verduras, carnes y un toque de hierbabuena, resucita al más K.O y es un clásico de las casetas.

Lhardy (Carrera de San Jerónimo 8, 915 22 22 07): para los días de fresco que sin duda quedan por delante, en Madrid no deberías perderte el mítico caldo de Lhardy, hecho con carne, verduras, clarificado con huevo y desgrasado. La tacita, por 2.50 euros. “Es bastante agradable”, asegura pdp.

 


Chocolate con churros: “los calentitos te asientan el cuerpo”

Los churros con chocolate son un clásico de la feria. Se suelen tomar de madrugada, a la vuelta a casa, bien en alguna churrería (Virgen de Luján es mítica) o en algún puesto callejero cercano al Real (solar donde se instala la feria). Lo más típico es ir a las casetas de los gitanos, donde preparan unos buñuelos fritos estupendos toda la noche.

Chocolatería San Ginés (Arenal 11, pasadizo de San Ginés, 913 65 65 46): para disfrutar de un buen chocolate con “calentitos” al estilo feriante, lo mejor es ir a San Ginés. “Uno de los mejores chocolates de Madrid”, asegura Lola_Mento. Y recuerda dos cosas: para un sevillano, un churro que no esté reciente es un delito. Y una porra es una apuesta.


Vestirte de gitana, que no de faralaes

El de gitana o flamenca (abstenerse emplear el término faralaes) es el único traje regional que sigue modas, lo cual es muy creativo pero un poco costoso. Si pretendes hacerte feriante profesional, o bien aprender a bailar sevillanas o flamenco, deberías conseguirte el “outfit” perfecto….

Deflamenco.com (Moratín 6, 912 98 70 45): encontrar un vestido de feria (no confundir con ropa flamenca para baile y ensayo) en Madrid es difícil. En Deflamenco.com tienen una buena selección de trajes de línea clásica, pero moderna. Y una selección enorme de complementos, discos, libros y DVD’S por si te quieres meter en el mundillo.

 


Zapatos de feria y calle

El traje de gitana y el de corto combinan muy bien con alpagatas y botos camperos. Y curiosamente son dos calzados perfectos para llevar en tu día a día matritense, sobre todo las alpargatas ahora que llega el buen tiempo. ¿y dónde conseguirlas?

Calzados Lobo (Toledo 30, 913 66 40 17): aquí puedes conseguir las cómodas alpargatas de toda la vida (que van perfectas con unos vaqueros), botos, zapatos de lunares o de flamenco profesionales… y es que esta zapatería lleva desde 1897 en pie. María José Pozuelo afirma que es una tienda “muy completa”.

 


A bailar, a bailar…

En la feria se bailan rumbas, pero sobre todo sevillanas, un palo (así se llaman los diferentes tipos de estilos flamencos) muy asequible y una manera perfecta de hacer deporte. En Madrid, dicen, está el mejor flamenco. ¿Te animas?

Centro de Arte Flamenco Amor de Dios (Santa Isabel 5, 913 60 04 34): es una de las mejores academias de flamenco y danza española de Madrid. El profesor de sevillanas es Paco Valenzuela (en la imagen), que lleva 40 años dedicado a su enseñanza. Los precios por clase son unos diez euros. Elena afirma que bailar en este centro es “una buenísima alternativa al gimnasio”.

maridajes con libros para foodies

Ya hay días para morirse, y resulta que el 23 de abril lo hicieron a la vez tres monstruos de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. Bueno, lo cierto es que el alcalaíno murió el 22, pero fue enterrado un día después…del calendario juliano, porque en el gregoriano, el que usamos, correspondería al 3 de mayo. Líos aparte, la cosa es que la Unesco celebra este lunes el Día Internacional del Libro para homenajear en decenas de países al que quizá sea el mejor invento de la humanidad.

En Madrid la fiesta tomará las calles cuando caiga el sol en la llamada Noche de Los Libros, que un año más llena las librerías y espacios culturales de un montón de actividades. Nosotros hemos querido reunir a las mejores librerías-café de la ciudad y sus propietarios nos han preparado un maridaje entre un libro pensado para foodies y sibaritas como tú y algún producto de su carta. ¿Hay algo mejor que unir al de la mesa el placer de la lectura?

La Buena Vida (Café del Libro) ( Vergara 10, 915 42 91 42): buena música, buenos libros y buen café o copa para pasar un rato agradable. Es la apuesta de La Buena Vida, una de las librerías-café veteranas de la capital. Jesús Trueba recomienda engancharse a Irse a Madrid y otras columnas, de Manuel Jabois, un emergente periodista gallego, amigo de la buena mesa y fichado por El Mundo, que cuenta sus devenires y borracheras por la capital. Y para acompañarlo, un Johnny Walker Etiqueta Negra con dos hielos, que al parecer le pega bien al tema.

 


Tipos Infames (San Joaquín 3, 915 22 89 39): esta preciosa librería, de diseño limpio y nórdico, tiene una cuidada selección de libros (créenos, te los querrías llevas todos), una barra para degustar vinos y mesitas donde tomarse un café tranquilamente y leer un poco para decidirse por un volumen u otro. Alfonso, uno de los “infames” propietarios, recomienda la lectura de La comida de la familia. Firmado por Ferrán Adriá, contiene las recetas que saboreaba el equipo de trabajo de El Bulli. Para maridarlo, nada mejor que una copa de Comunica, un vino catalán de Monstsant, divertido y joven.

 


La Marabunta (Torrecilla del Leal 32, 915 30 55 55): el lugar perfecto para conciencias críticas. Este espacio asociativo no es solo una  librería-café donde degustar un batido o un dulce. Es también un efervescente espacio cultural abierto al debate y al intercambio. Sus responsables, especializados sobre todo en esayo crítico y narrativa, te recomiendan La cocina del Quijote, de Lorenzo Díaz, un recorrido por los fogones de los caminos que recorrió el hidalgo más inmortal. Y para saborearlo, una buena taza de su café de comercio justo nicaragüense, Espanica.

 


J&J Books and Coffee (Espíritu Santo 47, 915 21 85 76) : paraíso para los amantes de los libros de segunda mano y de los que quieran mejorar de inglés, pues aquí están especializados en organizar intercambios. María, una de las responsables del local, nos sugiere un libro para cocinar practicando el inglés, The Mediterranean Cookbook, con recetas de Grecia, Francia, Italia y España, claro. Y para matar el gusanillo, uno de sus platos de hummus.



La Fugitiva (Santa Isabel 7, 914 68 24 53): en pleno centro de la capital se encuentra esta bonita librería, donde café y lectura se complementan a la perfección. Trabajan poco el tema gastronómico, según nos comenta Santiago Palacios, pero nos recomiendan uno de los libros que presentan, Biografía de la Paella, de José María Pisa, todo un purista de esta preparación que recorre los avatares del plato estrella valenciano desde sus orígenes hasta hoy. Si te gusta la bollería portuguesa estás de enhorabuena, porque toda la que hay aquí es lusitana. ¡Y tienen pasteis de Belem!

 


La Librería de Lavapiés (Argumosa 39): situada al final de esta calle llena de indios y negocios tradicionales con un encanto especial se encuentra una de las cafeterías-librerías más cálidas. Es perfecta para tomar uno de sus bruchs diarios o una bebida mientras se echa un vistazo a su surtido de libros de segunda mano. Pilar, su dueña, nos recomienda uno que tiene ella en casa y que es “maravilloso”: Comidas y Vinos de España, de Richard Ford, del que nos asegura que tiene un buen tono de humor. Y para acompañar en su lectura, unos ricos hojaldres sugeridos por Rafa, el camarero.

 


Italiana_Madrid (Corredera Baja de San Pablo 10, 915 23 21 26): pequeñita y entrañable librería-café en una de las calles más dinámicas del centro. Es perfecta para los italianos nostálgicos y los amantes de su musical idioma, aunque hay algún título para los que hablan solo castellano. Lucca, su dueño, nos recomienda La cuchara de Plata, un compendio de las mejores recetas de su país. Y de guarnición, unos tomates secos (pomodorini) de tres colores en conserva.

 


Café Molar (Ruda 19, 911 72 57 40): delicioso y novísimo espacio, abierto hace apenas tres meses. Tienen una pequeña selección de libros, cómics y discos en un ambiente coqueto y perfecto para estar tranquilo y refugiarse de la vorágine que inunda los bares de La Latina. Nos comentan que se sienten muy identificados con los cómics, y por eso nos recomiendan El gourmet solitario, de Jiro Taniguchi, la historia de un hombre muy solo que hace de su hora de la comida un ritual, una aventura. Y para acompañarlo, píllate un trozo de su tarta de zanahoria. ¡Al parecer está riquísima!

 


Y si optas por un “self-made”…

A Punto: Librería Gastronómica (Pelayo 60, 917 02 10 41): si te apetece darte un homenaje y hacértelo tú mismo, o que te enseñen, no puedes dejar de dar una vueltecita por este espacio, que cuenta con una selección increíble de libros de chefs, de cocina del mundo, bebidas… También organizan cursos de todo tipo, catas, lectura de poemas…

Si tu ansia por la lectura no se frena con estas pistas, aparta los ojos de tu libro un segundo y ficha a las mejores librerías que están en nuestra web.

¡más allá del filete hay vida!

Shi-Shang (Concepción Arenal 3, 915 23 12 20)
“Recomiendo la ternera vegetal y el pollo al limón que no es pollo, claro, pero que hace dudar…”

Viva La Vida (Costanilla de San Andrés 16, 913 66 33 49)
“Local muy bonico, con mucha variedad de bolitas, croquetas y platos. Todo está bien rico…”

Yerbabuena (Bordadores 3, 915 48 08 11)
“Recomendable el entrante de setas rebozadas (sin huevo), con pimientos de piquillo…”

El Triángulo de las Verduras (Antillón 1, 648 79 77 68)
“Pedimos perritos de seitán y las salchichas estaban muy jugosas, con una textura perfecta…”

Maoz Vegetarian (Mayor 4, 627 93 07 16)
“La coliflor frita y el paté de aceitunas son excelentes. Hay ensalada de varias hojas, tabuleh…”


descubre todos los restaurantes vegetarianos de Madrid

El Espacio Sins Entido cierra sus puertas y se vuelve nómada

Cerrojazo a la librería que más ha defendido y catapultado la novela gráfica en la capital. Después de doce años en la brecha, el mítico espacio cierra sus puertas este sábado, 21 de abril. Desde Sins Entido nos comentan que no quieren verlo como algo dramático, sino que consideran que su modelo se ha agotado. Continuarán con su editorial y los títulos que publiquen se podrán comprar en su web. De momento, el espacio se convierte en nómada y sus nostálgicos seguidores podrán verlos en citas como la Feria del Libro de Madrid.