Especial Estrellas Michelín Comunidad Valenciana 2018

La noche del pasado miércoles 22 de noviembre de 2017, se celebró la entrega de los Premios Michelín 2018 en el hotel The Ritz-Carlton, Abama en Tenerife; el evento gastronómico más esperado del año, en el que se galardonan con las famosas estrellas a los restaurantes de España y Portugal. Como se rumoreaba, ha habido un par de sorpresas triestrelladas, pero no en la Comunidad Valenciana: ABaC de Jordi Cruz en Barcelona y Aponiente de Ángel León en el Puerto de Santa María. En la Comunidad Valenciana dos restaurantes han entrado por primera vez en la lista de galardonado, no ha habido más sorpresas en la terreta…. ¿El resto? Mantienen el mismo número de estrellas con respecto a la edición anterior de los premios.

 

Novedad: galardonados por primera vez *

Audrey’s Restaurant (Avenida Juan Carlos I 48 – Calpe): el chef Rafa Soler con su restaurante Audrey’s en Calpe se suma a la lista de premiados por primera vez en la guía roja con una estrella. Su cocina “singular y tradicional”, lo ha convertido en embajador de la gastronomía mediterránea. Aquí Rafa consigue una original fusión entre lo sofisticado y lo tradicional que llena cada mesa, cada plato y cada paladar de nuevas sensaciones.

El Rodat (Calle Murciana 9 – Jávea): se encuentra en el interior del Hotel El Rodat en Jávea y consigue su primera estrella michelín gracias a la cocina de Nazario Cano. El laureado chef firma una carta en la que lleva la cocina valenciana al extremo. Una combinación perfecta entre tradición y futuro, jugando con las texturas y el tratamiento del producto, ofreciendo así una de las propuestas gastronómicas más innovadoras de la zona.

Sucede (Carrer de l’Almirall 14 – Valencia, La Xerea): en apenas un año de vida, Sucede – restaurante del Hotel Caro de Valencia – ha conseguido su primera estrella Michelín gracias al trabajo del chef Miguel Ángel Mayor. El menú que propone Mayor es un recorrido por la historia gastronómica de la ciudad, desde el siglo I A.C hasta hoy, siempre apostando por la vanguardia. Tanto el hotel como el restaurante, desde un principio han querido apostar por este proyecto para recuperar la gastronomía de arraigo local y presentarla en un formato nuevo, “al que el cliente no estaba acostumbrado”.

 

Mantienen las 3 estrellas ***

Quique Dacosta Restaurante (Carretera de Las Marinas km 3 – Denia)

 

Mantienen las 2 estrellas **

 

BonAmb (Carretera de Benitatxell 100 – Jávea)

L’Escaleta (Camí Estacio del Nord 205 – Cocentaina)

 

Mantienen 1 estrella *

Raúl Resino (Calle D´Alacant 2 – Benicarló)

Sents (Plaça Vicent Andrés Estellés 9 – Ontinyent)

Monastrell (Av. del Almte. Julio Guillén Tato 1 – Alicante))

Casa Manolo (Paseo Marítimo 5 – Daimús)

La Finca (Partida de Perleta Polígono 1 nº 7 – Elche)

Casa Pepa (Partida de Pamís 7-30 – Ondara)

El Poblet (Calle Correos 8 – Valencia, Sant Francesc)

Ricard Camarena (venida de Burjassot 54 – Valencia, Gran Vía)

Riff (Calle Conde de Altea 18 – Valencia, Gran Vía)

Cal Paradís (Avenida de Villafranca 30 – Vall d’Alba)

Los 10 bocadillos más TOP de Madrid

El bocata es una auténtica institución de nuestra gastronomía. Un alimento económico y rápido de elaborar. Quién no recuerda el ritual de desenvolver el papel de plata y descubrir el bocadillo que tus progenitores habían preparado con tanto cariño para que lo disfrutaras en el recreo. O esas excursiones al campo, cuando llega el momento de comer y lo que te espera es un enorme bocadillo para reponer fuerzas. Aunque siempre “se ha llevado”, hoy está más de moda que nunca; y es que se ha convertido en un producto gourmet. Desde bocatas clásicos a otros de lo más originales, exóticos (la fiebre del bao), “canallas”, o gigantescos. Aquí te dejamos una selección con 10 bocadillos que no debes perderte – por nada del mundo – en Madrid.

 

John Barrita (Calle Vallehermoso 72 – Arapiles): este verano Javi Estévez y Quike Pedraz (La Tasquería) junto a Edward Torres de La Panotheca han abierto este local, especializado en bocadillos gourmet #BocatasQueMolan. Entrepantes, barritas, sobre pan, torrijas, budin… Aquí te espera un abanico de propuestas “panarras” acompañadas de las tapas más divertidas. Dividen su carta en: “sobre pan”, “entre pan”, “barritas”, “varios“ y “postres” según tamaños y formas de disfrutar de los bocados. Recomiendan: el de carrillera, el de steak tartar y el de pollo confitado.

 

La Casa Tomada (Calle San Lorenzo 9 – Chueca): aquí también encontrarás bocadillos gourmet, y platos con una clara influencia venezolana (y es que su propietario es oriundo del país latinoamericano). Desde la apertura de su primer local en Malasaña, su vocación sigue siendo la misma: “crear y hacer bocadillos”. Hace un par de meses abrieron uno nuevo en el barrio de Salamanca, donde repiten fórmula: entrepanes “de autor” y recetas venezolanas. No te pierdas el bocadillo de albóndigas italianas “Big Balls”, el de pollo frito “El Granjero Loco” o el clásico de roast beef.

 

El Porrón Canalla (Calle de la Ballesta 2 – Malasaña ): Juanjo López, chef de La Tasquita de Enfrente, se encuentra al frente de este espacio dedicado al bocadillo y al porrón. Desde bocadillos originales como el de mejillones con patatas, sardinas con cebolla o de chocolate, hasta los más tradicionales como el de pepito de ternera, lomo adobado con pimientos, calamares a la romana… El pan es de Viena La Baguette, los ibéricos de Arturo Sánchez y las conservas de Frinsa. Aquí se come con las manos y se bebe a morro, vino o cerveza; dicen que así sabe mejor. Muy top: el bocata “Merkel” de cabeza de jabalí, dijonesa, pepinillo y cebolla blanqueada, y el de sobrasada del payés con huevo frito.

 

La Sanducherie (Calle Santa Teresa 1 – Chueca): aquí los sándwiches (“sanduches”) de autor con acento internacional son los protagonistas. Una propuesta gastronómica que lleva los emparedados a un nivel superior: elaborados con panes artesanales (focaccia, brioche, ciabatta) e ingredientes locales. Enormes y partidos en dos mitades para poder probar todos los que quieras, y siempre acompañados de unas deliciosas patatas trufadas. Apunta: el sándwich “Mazinger Z’S” con setas y salsa alioli, el “Pulled Porky” con cerdo cocinado durante 8 horas y bañado en salsa barbacoa, o el “Travi Pastrami” con generosas lonchas de pastrami, provolone y mostaza dijon.

 

Crumb (Calle Conde Duque 8, 915 48 41 29): “sándwiches de autor hechos con amor y mucho hambre”. Eso es lo que resume la oferta de este lugar que ya se ha ganado a los amantes del fast food de calidad ensalzando los bocadillos a la categoría de gourmet. Con pan de trigo, de semillas, de patata o de miel y cebolla, elaboran los emparedados. Mediterráneos como el de pesto de tahini con tomate asado deshidratado; de aquí y de allí como el de sardinas al sumal con tapenade; o el “pork bellly” de panceta marinada y asada con compota de manzana. ¿Con qué acompañarlos? Con patatas revolconas, asadas o un mix de ensalada. Y todo 100% ecológico. Ojo al dato: puedes llevar a tu perrete ;)

 

Melo’s (Calle del Ave María 44, 915 27 50 54): no podía faltar en esta lista todo un clásico del bocadillo, que aquí llaman “zapatilla”. Elaborados con productos gallegos, como el lacón y el queso de tetilla. Son enormes (para compartir) pero no por eso más caros, todo lo contrario. Id preparando el estómago para degustar esta bomba de relojería. Otro imprescindible del Melo’s son sus croquetas. Repetirás, repetirás y repetirás.

 

Havana Blues (Santa María de la Cabeza 56, 915 39 45 89): su concepto principal es la fusión de la cultura culinaria española con la cubana, y su especialidad son los granizados, zumos de frutas naturales y los cócteles. No podemos obviar su famoso sándwich cubano: media barra de pan con carne de cerdo asada, jamón york y queso, mostaza y pepinillos a la plancha con mantequilla, y acompañado de unas chicharritas o chips de plátano.

 

The Big Banh (Calle de Don Felipe 4 – Malasaña): si quieres ir más allá del bocata clásico, apuesta por los Bánh Mi (que aquí llaman Big Banh) o bocadillos vietnamitas. Este pequeño local “take away”, situado en el corazón de Malasaña, ofrece un tipo de bocadillo asiático que resulta de la fusión de la cocina francesa y vietnamita, muy famoso en ciudades europeas y en Estados Unidos. Un Big Banh consiste en un emparedado con pan recién horneado y relleno de encurtidos caseros, hierbas frescas, láminas de pepino, los ingredientes que elijas (pollo, cerdo, ternera, vegetal…) y una salsa especial con mayonesa japonesa. ¡Mmmmmm!

 

La Garriga (Paseo de la Castellana 153, 915 70 01 39): en esta tienda, charcutería y bar también ofrecen bocadillos, fríos y calientes, hechos con productos artesanos catalanes, así como jamón ibérico, embutidos y cárnicos. El de butifarra blanca o negra con “pa amb tomàquet” se lleva la palma. Cuentan con otro local en Serrano.

 

Tándem by Triciclo (Calle Santa María 39, 910 16 80 67): en hermano pequeño de Triciclo encontraréis cocina fresca y fácil para disfrutar en cualquier momento del día. En carta tienen cuatro bocadillos muy dispares entre sí: el chino, el ibérico, el madrileño – de calamares, ¡cómo no! – y el italiano. Este último uno de los más demandados con burrata, rúcula, tomates secos, pesto y mortadela trufada.

 

Continúa deleitándote con irresistibles bocadas y echa un ojo a nuestro listado De bocadillos por Madrid.

Dónde comer y beber en Gracia

Ya están aquí las famosas “festes de Gràcia” -con las características calles adornadas, orquestas y chocolatadas populares- están a punto de empezar. Seguramente entre el pregón, las sesiones de DJ y los paseos para ver las decoraciones ganadoras te entrará un poco de hambre, así que aprovechamos para desvelarte algunos de nuestros locales favoritos de la zona. ¿Te apetece pizza, pasta artesana, helado, un cóctel, el mejor shawarma de la ciudad, un helado de hielo japonés o un vermú? Estás de suerte: Gràcia ofrece todo esto, y muchas más cosas.

Extra Bar (Carrer del Torrent de l’Olla, 79 – Diagonal)
La nueva propuesta de Alexis Peñalver -al frente del Restaurante La Pubilla, centro de peregrinaje de los fans de la cocina catalana con una vuelta y uno de los mejores menús de la ciudad- viene ofrece raciones y tapas de mercado en un ambiente informal, con cocina vista y mesas y taburetes altos. Si consigues sentarte en uno de ellos, disfruta de sus fabulosas croquetas de rustido, una ensaladilla rusa para ponerle un piso, patatas con all i oli y tomate o huevo frito con sobrasada y miel. Puedes -casi debes- bajar todas estas delicias con uno de sus vermuts artesanos o vinos y cavas de proximidad, que sirven por copas o botellas.


Monroig (Carrer de Vic, 11 – Fontana)
Detrás de la barra de MonRoig manda Mónica, una coctelera con formación clásica a la que no le dan miedo ni la innovación ni la improvisación: de hecho, muy a menudo te anima a que pases de cartas y le digas qué te gusta para prepararte un cóctel personalizado. Sus gintónics también merecen ser comentados, y la selección de cervezas artesanas -siempre tienen alguna de tirador- completa la oferta líquida de este bar. Matizamos lo del líquido porque también tienen una pequeña carta de tapas para acompañar: steak tartar, salmón, embutidos ibéricos y quesos artesanos a la altura de sus fabulosas creaciones.


Mustà Shawarma (Carrer de Mozart, 4 – Diagonal)
Si quieres comer rico, sabroso y con buenos ingredientes sin gastar demasiado dinero -ni tiempo- conocer el mítico Mustà de la calle Mozart es lo mejor que te puede pasar. Allí la carne que da vueltas en el asador y terminará en tu shawarma no viene de un rodillo congelado industrial, sino que es colocada capa a capa en el mismo local, y los panes de pita están siempre tiernos por dentro a la vez que crujientes por fuera. El shish taouk de pollo está perfectamente especiado y siempre jugoso, y los platos vegetarianos no tienen nada que envidiarles. Prueba la salsa especial de la casa: tan picante como adictiva.


Bodega Quimet (Carrer Vic, 23 – Diagonal)
El reciente lavado de cara que le han dado a Bodega ‘gracienca’ de referencia ha respetado completamente su esencia, tal y como le prometieron David y sus socios a los anteriores dueños cuando asumieron el traspaso del local. Todo invita a tomarse una copa o botella de vino, vermut, cerveza jerez u Oporto -envasados o a granel-, acompañados de alguna de sus excelentes conservas Lolín (atención al salpicón y a los combinados de la casa), embutidos ibéricos o quesos artesanos. Si te apetece algo más elaborado tienen patatas arrugadas con mojo, puerros al vapor con salsa tártara casera, tomates de pera aliñados con bacalao o jamón, sopas y cremas del día o pulpo asado.


La Balmesina (Carrer de Balmes, 193 – Gal.la Placidia)
¿Una pizza ligera, con ingredientes frescos y naturales y cuya masa no sabe lo que es la levadura? Sí, se puede: en La Balmesina la preparan exactamente así. Tienen diferentes bases -trigo blanco, integral o espelta- y diferentes presentaciones. Una de ellas, la ‘pala’ -para dos personas- tiene 100 horas de fermentación, necesarias para conseguir una masa gruesa, esponjosa, crujiente y aérea como una nube que te gustaría que no se terminara nunca. Encima, ingredientes como porchetta, rosbif, todo tipo de quesos o verduras preparadas allí mismo (muy destacables, especialmente las alcachofas y el pimiento asados). Los platos de pasta artesana con ragú, pescado del día y guisos varios tampoco son para dejarlos pasar.


Bloody Mary Cocktail Lounge (Calle de Ferrer de Blanes, 3 – Diagonal)
No hay medias tintas con este cóctel a base de zumo de tomate y vodka aliñados: o te parece el mejor cóctel de la historia o un absurdo que nadie en sus sano juicio debería beber. Si eres de la facción de adoradores del bloody mary, disfrutarás con la oferta de este bar especializado en esta bebida: lo sirven hasta de diez maneras diferentes. El mexicano lleva clamato y está bien especiado, el italiano tiene un toque de vinagre de Módena y parmesano, hay uno ahumado con bourbon y así hasta donde alcanza la imaginación (de los barmen, claro). Si este cóctel no es lo tuyo, puedes pedir cualquier otro de su carta: tienen amor para todos.


Mr. Kakigori (Plaça de la Vila de Gràcia, 3 – Fontana)
Hace un par de años que estos helados japoneses de hielo raspado, al que se añaden siropes naturales de diferentes sabores, han empezado a hacerse populares en Barcelona. En Mr. Kakigori fueron unos de los pioneros, y han ampliado su oferta con diferentes dorayaki -las tortitas que tanto gustan a Doraemon, que generalmente se rellenan con pasta de judía roja- tanto dulces como salados, perfectos para una merienda, desayuno o picoteo. Allí puedes tomarlos con chocolate o Nutella, con salmón ahumado y queso cremoso, con una mezcla de atún, encurtidos y mayonesa o con jamón y queso, recién hechos y en una de las plazas con más actividad durante las fiestas.


Parallelo gelato (Carrer de Sèneca, 18 – Diagonal)
Llegaron hace unos meses a la ciudad y han pasado, directamente y por mérito propio, al podio de las heladerías barcelonesas. Estos jóvenes y encantadores heladeros italianos dominan tanto los sabores clásicos -de textura y sabor canónicos e impecables- como las combinaciones más arriesgadas. Atrévete con el Macondo, de cacao y café, el de melocotón con cava, el sorbete de piña con albahaca o los de sésamo negro, pipas de calabaza o queso cheddar con bacon y sirope de arce o gorgonzola con nueces: en ningún caso te arrepentirás.