La Brochette

Con ganas de poner en alza las aves – especialmente el pollo – este espacio abrió en abril del 2016 con un leitmotiv que predica la innovación aplicada a un ingrediente universal, apto para todos los gustos y bolsillos. El restaurante trabaja únicamente con proveedores de proximidad para servir pollos de granja de la más alta calidad dentro de una decoración de blancas paredes con toques graciosos y de calidez.

Fumiferro

Restaurante especializado en carnes asadas, ahumados, arroces y cocina de mercado. Un local moderno que ofrece un menú bien cocinado (tres entrantes variados y un segundo a elegir entre pescado, carne a la brasa o arroz) con una presentación peculiar, a un precio ajustado. Convencidos de que un cliente agradecido es la mejor de las recompensas, se esmeran en conseguirlo con un trato cercano y profesional. ¡Una perfecta combinación en pleno barrio de El Cabanyal!

La Vida Es Bella

Como dicen ellos mismos, su deber es “trabajar con productos de calidad”, así que acuden todos los días al Mercado Central de Valencia a abastecerse de la mejor materia prima. En su carta proponen muchas opciones para picar y compartir: ajoarriero, croquetas de jamón ibérico, bravas al alioli de albahaca, ensaladas, tostas, sartenes… ¡y más! Un cálido restaurante donde disfrutar de la buena cocina a buen precio, valga la redundancia.

Cómete Barcelona entre dos panes

De autor, de toda la vida, de inspiración oriental, cocinados a fuego lento y chorreantes de salsa barbacoa o rellenos de los guisos que podría preparar tu abuela: la oferta bocadillera de Barcelona es interminable, por suerte para todos los que pensamos que todo sabe mejor si se come con pan. En esta lista están algunos de nuestros locales y bocatas favoritos: no les cojas demasiado cariño, porque te los habrás comido antes de que te dé tiempo a pedir más servilletas.

 


Entrepanes Díaz (Carrer de Pau Claris, 189 – Diagonal)
Técnicas y materia prima de alta cocina metida en un bollito crujiente de miga esponjosa elaborado por el Forn de Sant Josep: eso -además de un servicio inmejorable- es lo que vamos a encontrar en Entrepanes Díaz. Su bocata de calamares se caracteriza por una fritura ligerísima y crujiente, y va aderezado con una mayonesa de su propia tinta y un poco de perejil. El Antxon es pura lujuria, chistorra, crujiente de patata y huevo a baja temperatura. Consultad la pizarra para descubrir el resto de la carta, y acompañadlos con ensaladilla rusa, sus bravas horneadas o una ración épica de callos con garbanzos.

 


Can Conesa (Carrer de la Llibreteria, 1 – Jaume I)
Un clásico que ya ha alimentado a varias generaciones -abrieron en 1951- desde su pequeño local al lado de la Plaça Sant Jaume. Aunque también hacen bocadillos fríos -el clásico pa amb tomàquet con jamón, queso, longaniza o butifarra- destacan sobre todo por su estupendo dominio de la plancha. Su hamburguesa de las de toda la vida, de las que se nota la calidad de la carne, el queso fundido y la cebolla pochada redondeando el conjunto, la butifarra de calçots -solo en temporada, aún puedes probarla- o el Thüringuer, de bratwutrst con chucrut son algunos de los motivos para volver a su barra una y otra vez.

 


Bar Fidel (Carrer de Ferlandina 24 – Universitat)
Encontrar mesa en el Bar Fidel en fin de semana es casi más difícil que hacerlo en el Celler de Can Roca. El secreto de su lleno absoluto está en sus bocadillos, que lleva un buen montón de años alimentando a los parroquianos del Raval con sus bocadillos creativos. Con queso, jamón canario, salchichas al vino o pollo especiado como base -además de los ´gambusinos’ y ‘gourmet’, dan para no repetir aunque vayas muy a menudo. También tienen ensaladas, unas bravas campeonas, menú de mediodía y otros platos caseros como arroces o canelones.

 


Sagàs, pagesos i cuiners (Pla de Palau, 13 – Barceloneta)
El concepto que da forma a Sagàs, pagesos y cuiners, pivota alrededor de un pequeño pueblo del Berguedà del mismo nombre en el que se encuentra Cal Rovira, una pequeña explotación ganadera donde se crían todos los animales que llegan a estos deliciosos bocadillos. Oriol Rovira, el pequeño de la saga, parte de ese impecable producto y lo lleva de paseo por el mundo en forma de porchetta con el jugo de su cocción en coca de Folgueroles o un potente Bánh Mì vietnamita. También hay pescado, calamares y oferta vegetariana, además de múltiples acompañamientos.

 


Chivuo´s (Carrer Torrent de l’Olla, 175 – Fontana)
Cinco bocadillos -más alguno en rotación- son la base de la carta de Chivuo´s, y la verdad es que no hace falta más. Su pulled pork es de los más conocidos a fuerza de prodigarse con éxito por todos los eventos de street food de la ciudad, pero el Philly Cheese Steak, la hamburguesa y el Tuna Melt también merecen atención. El de Torrent de l´Olla fue el primero en abrir, pero ya tienen dos locales más en el Raval y l´Eixample: escoge el que te quede más cerca y deja que su sustanciosa salsa te caiga en churretes hasta los codos mientras pruebas su selección de cerveza artesana. Vale la pena.

 


Pastrami Bar/Paradiso (Carrer de Rera Palau 4, – Barceloneta)
Mucho ha llovido desde que los creadores de Rooftop Smokehouse empezaron a hacer pruebas de ahumados en su patio con un barril como toda herramienta. Desde entonces han aprendido a hacer el mejor pastrami de Barcelona, y en su Pastrami Bar puedes probarlo en un soberbio bocadillo. Los de panceta con kimchi, ternera a baja temperatura con mostaza de cerveza y caballa ahumada con ensalada de remolacha piden una segunda, tercera y cuarta visitas. Si cuando termines empujas la nevera roja que hay a la derecha de la barra, te llevarás una sorpresa (en forma de delicioso cóctel).

Bardeni

Una barra informal, sin reservas con ambiente de carnicería, focalizado en las tapas y la carne, donde se puede disfrutar de lo lindo. Bardeni tiene el hornor de haber sido el primer restaurante con una cámara Dry Ager que controla la humedad y temperadura de los alimentos.