9 horchaterías imprescindibles en Valencia

La bebida más top de Valencia es, sin duda alguna, la horchata. Nada de alcohol. La chufa se impone como el ingrediente estrella del verano (y también del resto de estaciones del año). Tanto en la misma ciudad, como en las localidades de Almàssera y, sobre todo, en Alboraya, capital de la horchata por excelencia, se encuentran rincones donde disfrutar de esta bebida tan refrescante y deliciosa. No te pierdas esta recopilación que incluye 9 horchaterías imprescindibles en la provincia de Valencia. Importante: no olvides mojar los fartons en la horchata, eso es gloria bendita.

 

En la ciudad de Valencia

Horchatería Daniel (Calle Jorge Juan 19, Mercado de Colón – El Pla del Remei): llevan desde 1949 produciendo horchata de chufa natural y artesana, así como auténticos fartons, que elaboran a diario en su obrador. La “casa madre” se encuentra en Alboraya, la capital de la horchata. También destacan por su amplia variedad de bollería artesanal, los helados de crema de horchata y el tiramisú de chufa.

 

Horchatería Santa Catalina (Plaza de Santa Catalina 6 – La Seu): situada en el corazón de Valencia, esta horchatería cuenta con más de 100 años de historia. Si andas por el centro de la ciudad y tienes ganas de una buena horchata – líquida o granizada – no dudes en pasar por aquí. En invierno recomiendan entrar en calor con una taza de caliente chocolate con churros o buñuelos de calabaza.

 

Els Sariers (Calle Sarcet 6 – Benimaclet): ubicada en el barrio de Benimaclet es considerada una de las mejores horchaterías de Valencia. Y no sólo es conocida por su horchata de cosecha y sus fartons, también lo es por la amplia terraza de la que dispone (parking incluido). También ofrecen helados, granizados, bollería, cocas caseras… y en invierno, chocolate caliente con buñuelos de calabaza o churros.

 

Fabián (Calle de Císcar 5 – El Pla del Remei): en pleno centro de Valencia, en el barrio del Ensanche, se encuentra esta horchatería de toda la vida. Es famosa por el chocolate con churros o buñuelos (para la temporada de invierno), pero también lo es por los granizados y la horchata que ofrecen durante todo el año, así como por sus fartons caseros.

 

Municipio de Almàssera

Horchata Subies (Carretera Valencia a Barcelona 10 – Almácera): tras tres generaciones no han cambiado mucho la forma de fabricar su horchata con chufa D.O. Chufa de Valencia que proviene de sus propios campos de Almàssera. Lo que seguro no han cambiado es la ilusión y el compromiso con la calidad que tienen desde que abrieron las puertas de Subies en 1959. Defienden la horchata natural como un referente de la gastronomía valenciana y la dieta mediterránea, sana y refrescante sin aditivos ni conservantes. No te pierdas sus “amparitos” o fartons de hojaldre, las rosquilletas de chufa, la coca de harina de chufa, flautas de crema o chocolate…

 

Alboraya, “la capital de la horchata”

Horchatería Panach (Avinguda l’Orxata 19 – Alboraya): en Alboraya y en la avenida de la Orxata para más señas, se encuentra este local donde elaboran ellos mismos la horchata para tomar allí mismo o para llevar, esta última embotellada en envase de cristal de 750 ml. Además de la tradicional, proponen combinados con horchata: negra (con café granizado), rubia (con limón granizado), castaña (con cebada granizada), nevada (con leche merengada) o lubumba (con una bola de helado). Tampoco te pierdas sus granizados, las copas o batidos de helados, su bollería…

 

Horchatería Vida (Partida de Saboya, 6 – Alboraya): también en la “capital de la chufa” pero a las afueras encontramos esta horchatería, que nació en su día de la ilusión de una familia de labradores por hacer llegar al público lo que con tanto cariño cultivan. De las chufas que siembran, podrás disfrutar de una horchata de primera en la alquería de la familia que data del siglo XIX y llevarte a casa hortalizas recién recogidas del campo.

 

Horchatería Toni (Avenida l’Horta 1, Port Saplaya – Alboraya): continuamos en Alboraya, concretamente en la zona residencial Port Saplaya. La horchatería Toni dispone de una estupenda terraza con vistas al mar, el lugar idóneo para degustar su horchata 100% artesana acompañada de unos fartons deliciosos. Tampoco te pierdas los helados que elaboran siguiendo una receta familiar que ha ido pasando de padres a hijos.

 

Sequer Lo Blanch (Camino Hondo 23-24 – Alboraya): lo definen como un “multiespacio” que alberga una arrocería, un gastrobar, una escuela de talleres, un espacio de exposiciones y conciertos, un lugar de celebraciones… ¡y una horchatería-heladería! Todo esto en un local espacioso, acristalado, con terraza abierta y ubicado en plena huerta de Alboraya, rodeado de campos de naranjos. La horchata la elaboran sin aditivos ni potenciadores de sabor, ni canela, ni limón que enmascare el sabor natural de la chufa, y sus fartons mantienen la forma que tenían antaño. Toda una experiencia.

 

Horchatería L’Obrador de Bou (Avenida Marenostrum 7, Playa de la Patacona – Alboraya): la familia Bou lleva desde 1946 dedicándose a cultivar la chufa hasta que en 2013 decidieron abrir su propio local, en la Playa de la Patacona, para ofrecer la mejor horchata con su propia chufa ecológica de cultivo propio. Para completar su oferta también proponen helados y café ecológicos, crepes de harina de chufa, licuados de fruta naturales y repostería casera. Todo el proceso de elaboración de sus productos se puede ver en el obrador acristalado.

 

Amplia esta selección con nuestro listado de Las mejores heladerías y horchaterías en Valencia

Cómete Italia sin salir de Barcelona

Decir que hay una sola cocina italiana sería como decir que la de España es paella, jamón y tortilla de patatas. La riqueza de la bota de Europa y la diferencia de productos que ofrece su territorio da para tener tantos tipos de cocina como regiones: si quieres comértelas todas sin salir de la ciudad, puedes. Descubre nuestros rincones favoritos y decide si prefieres empezar a disfrutar de su gastronomía con sardinas, ñoquis, bacalao o pasta fresca: tienes todas estas opciones, y muchas más.

 

La Balmesina (Carrer de Balmes, 193 – Diagonal)
Su selección de pasta fresca es impecable, y varía según lo que ofrezca la temporada, sus pizzas son de órdago -imprescindible probar la ‘pala’, de masa gruesa y ligerísima, hecha con masa madre y 100 horas de fermentación- y apuestan por combinar ingredientes italianos como quesos y embutidos con producto fresco de proximidad. Para regarlo todo cuentan con una impecable selección de vinos -muchos de ellos, naturales-, cerveza y cócteles riquísimos.


Meneghina (Carrer de Tiradors 2 – El Born)
La combinación de pasta y pescado puede sonar extraña si no estás acostumbrado a ella, pero un solo bocado a los tallarines con caballa -un ejemplo al azar entre una oferta siempre en movimiento que va marcada por lo que suministren el mar y la huerta- de Meneghina basta para entenderlo a la perfección. Cocina tradicional con preparaciones contemporáneas -texturas crujientes, verdura al dente, frescura- que enamora tanto como la amabilidad del equipo y esa atmósfera relajada, gustosa y por la que parece que no pasa el tiempo que caracteriza su precioso local. Puedes llevar a una cita, a tu mejor amigo o a tu madre: será un éxito asegurado en todos los supuestos.

 

 

La Chitarra ecológica (Carrer de Joan Blanques, 56 – Joanic)No es un restaurante, pero preparan una de las mejores pastas frescas de la ciudad. En La Chitarra podrás hacerte con todo lo necesario para preparar en casa un plato digno della mamma: infinidad de tipos de pasta fresca -mención especial para la de azafrán y las rellenas, siempre deliciosas-, passata y otras salsas, pasta seca sin gluten y artilugios de cocina con los que cocinarás como en Italia. Su selección de antipasti es interminable: berenjenas encurtidas, berza o alcachofas en aceite para empezar (y tiramisú o pannacotta caseros para terminar por todo lo alto). Prueba su menú del día para llevar y cómetelo al sol en alguna de las plazas cercanas.

 


Da Greco (Carrer de Santa Teresa, 10 – Diagonal)
Un clásico entre los clásicos que estrena localización -a pocos metros de la original, ahora están en la calle Santa Teresa- pero se mantiene fiel a su estilo. En temporada es imperdonable no pedir los ravioli caseros de trufa blanca en salsa de gorgonzola, con una generosa cantidad de parmesano por encima para rematar. O los ñoquis a la sorrentina. ¿Hemos hablado ya de los espaguetis cabello de ángel con langosta?¿Y de la burrata? Pues todo eso, con un servicio tradicional: un sitio perfecto para llevar a la familia y quedar como la persona con más mundo del ídem.

La Briciola (Carrer Olzinelles, 19 – Sants)
Algo más que oro napolitano brilla entre sus mesas, de mantel cuadriculado y limpieza absoluta. Los entrantes a base de charcutería italiana y todo tipo de pastas con su correspondiente-salsa no con improvisaciones. Recomiendan probar su tiramisú ¡Te chiflará!

 

las mejores tortillas de patata de Madrid!

Resulta curioso que de tan humildes ingredientes salga un manjar tan bueno y apreciado como lo es la tortilla de patatas, joya sin parangón de nuestra cultura gastronómica y manjar especialmente apreciado en Madrid. En la capital hay una grandísima tradición del pincho de tortilla, que se “maneja” con fruición a todas las horas imaginables.

Habida cuenta de la popularidad de este plato hemos querido reunir a los diez mejores sitios donde tomar tortilla de patatas. Lo hemos hecho, fundamentalmente, en función de los gustos de nuestros insignes habitantes. Se admiten sugerencias. Eso sí, somos conscientes que la de tu mamá siempre será mejor!

 

Sylkar (Espronceda 17, 915 54 57 03): con un puntito muy muy líquido, con ese huevo tan poco cuajado… Dicen los entendidos que en este pequeño bar, punto frecuente de encuentro de periodistas de la cercana Agencia Efe, se encuentra la mejor tortilla de patatas de la capital. Y puede que tengan razón. Por si acaso vas tampoco te pierdas las torrijas, que también llevan justísima fama.

 


Bodega La Ardosa (Colón 13, 915 21 49 79): desde 1892 lleva esta conocidísima bodega dando de comer y de beber bien a parroquianos, curiosos y devotos del arte del cañeo. Concha Marfil es la responsable de su singular textura, y parece ser que el único secreto que tiene es que le ponen mucho amor y bastante trabajo. No hay que perderse tampoco su salmorejo y las croquetas.

 


La Penela (Calle Velázquez 87, 91 576 52 22): este tradicional gallego ofrece la tortilla de Betanzos, una absoluta exquisitez donde la jugosidad (y lo poco hecha que está) es la principal característica. También tienen una rica empanada de zamburiñas y un buen pulpo a feira.

 


Támara Restaurante Lorenzo (Calle Maíquez 48 , 914 15 51 76): Lorenzo, palentino de pro y cocinero de los de siempre, es el autor de una de las tortillas más afamadas de Madrid, característicamente ovalda y también muy líquida. Así que los poco amantes del huevo crudo deberán renunciar. Ellos se lo pierden…

 


Las Tortillas de Gabino (Rafael Calvo 20, 913 19 75 05): las tortillas que hacía Gabino en La Ancha de la calle de Velázquez en los años 60 no tardaron mucho en hacerse famosas en la época y su familia quiso crear un restaurante donde homenajear su buen hacer. Aquí encontramos un montón de tortillas, donde sobresale la velazqueña (clásica y jugosa) y la de trufa. Aunque hay muchas más.

 


 


Txirimiri (Humilladero 6, 913 64 11 96): sus pinchos son exquisitos, y los de tortillas de patatas son muy demandados por su rico sabor. También tiene mucha fama el de rabo de toro. Eso sí, gente que llene el local no falta.

 


Juana La Loca (Puerta de Moros 4, 913 64 05 25): su tortilla de patata caramelizada es un auténtico sueño, y también tienen mucho arte “manejando” el resto del tapeo. Eso sí, prepárate a lidiar con el gentío, porque esto se llena.

 

¿Fan del bonito mundo de la tortilla? Échale un vistazo a nuestros listados de restaurantes de Madrid y de bares y cervecerías y encuentra tu tortilla favorita.